Terminar el año con 210 toneladas de miel es propósito de los
apicultores de Pinar del Río, tras múltiples atenciones agrícolas
para resarcir los daños a las colmenas y la flora, causados por
huracanes.
Aunque inferior a los resultados de igual período en la campaña
precedente, la producción hasta la fecha representa más del 61 por
ciento del compromiso, aseguró Yamilé Mujica, especialista del
sector.
El excelente desarrollo de floración de campanillas blancas y
moradas, junto a otras especies, vaticinan el cumplimiento de lo
planificado.
De modo paralelo la provincia acumula, además, unos 223 y cuatro
mil 274 kilogramos de propóleo y cera, respectivamente, con alta
eficiencia en el resto de los indicadores productivos y económicos,
así como avances en el control de enfermedades parasitarias,
traducidos en tasas bajas de infestación, agregó.
Están en labores, dijo, por encima de ocho mil 300 colmenas
distribuidas en todo el territorio, especialmente en los municipios
de Consolación del Sur y Los Palacios.
Este sector perfecciona la atención al hombre, promueve talleres
y seminarios de capacitación y la entrega de recursos materiales,
según el programa inversionista nacional, para el incremento
productivo.
A la recuperación de esta línea, luego de los estragos de los
huracanes de gran intensidad Gustav e Ike, contribuye también el
rescate de los tres centros de crianza de la abeja reina, los cuales
garantizan el cúmulo de abejas para la extracción del néctar de la
flor y su traslado a la colonia.
Por su parte, el apicultor Juan Carlos Abreu, del municipio de
San Cristóbal, significó los avances de sus colegas en el rescate de
abejas reinas y en la protección de la flora melífera,
fundamentalmente las siembras de semillas y posturas, esfuerzo que
garantizará mayores resultados del renglón en el futuro.
La miel es un antiguo alimento, muy rico en nutrientes, de
propiedades curativas; sus principales productores son China,
Estados Unidos, México, Argentina, Canadá y Alemania, en tanto a
Cuba la apicultura llegó en 1766 procedente de la Florida.
Hoy la provincia pinareña promueve el único museo cubano
especializado en esa rama, en la Península de Guanahacabibes.