Más de 200 mil alumnos cursan actualmente las carreras de
Medicina, Estomatología, Enfermería, Tecnología de la Salud y
Psicología Médica en los centros existentes en todas las provincias
cubanas.
Esta es una de las mayores matrículas de la historia en estas
especialidades, y según el doctor Juan Vela Valdés, director de
Docencia Médica del Ministerio de Salud Pública, refleja el grado de
desarrollo de esta enseñanza en la Revolución.
Recordó que hasta 1959 en Cuba existía una sola Universidad
Médica, en La Habana, y el único Hospital Docente era el capitalino
Calixto García.
Hoy la situación está totalmente transformada y en búsqueda de
mayores avances, de ahí la decisión -hace ya dos meses- de
transformar Institutos Superiores de Ciencias Médicas en
Universidades Médicas.
Es cada vez mayor la importancia que el país le confiere a la
formación de los futuros profesionalidades que en Cuba y el exterior
lucharán por la salud de las personas.
Precisamente, en la Universidad Médica de Santiago de Cuba
comenzó hoy la tercera Reunión Nacional de Rectores y Decanos de
estos centros.
La marcha del recién iniciado curso académico y los proyectos
para este período están dentro de las prioridades del cónclave, con
temas concernientes a sus Direcciones de Pregrado, Postgrado, de
Formación Internacional y de Ciencia y Técnica.
Los debates trata el ingreso a la Educación Superior, las
instrucciones aprobadas en el Consejo de las Sedes Universitarias
Municipales sobre la regulación de las ausencias a las actividades
presenciales, los tipos de evaluaciones y el manejo de la
ortografía, la redacción y la expresión oral en los estudiantes.
El encuentro será el espacio para analizar también la preparación
del claustro, las prioridades de las investigaciones en Salud y el
tratamiento a los becarios extranjeros en el país.
La Universidad de Santiago de Cuba fue la primera Escuela de
Medicina creada por la Revolución, en 1961, donde se forman hoy
cerca de 26 mil estudiantes santiagueros.
En sus aulas -y en las de las 13 restantes- se forman
profesionales de la salud como revolucionarios de gran sensibilidad
humana, con principios en la cientificidad y el desarrollo de la
medicina preventiva.