La cosecha cafetalera en la provincia de Guantánamo recibió hasta
hoy el impulso de más de siete mil estudiantes de la enseñanza
media, quienes cumplen ahora la segunda etapa del plan La Escuela al
Campo.
Armando Ruiz Téllez, metodólogo de Estudio-Trabajo en la
Dirección provincial de Educación, calificó de satisfactorio el
protagonismo del alumnado desde que comenzó la cosecha, criterio
compartido por funcionarios del Ministerio de la Agricultura.
Los especialistas indicaron que en la primera etapa de cosecha,
caracterizada por bajos índices de maduración, los alumnos
garantizaron el acopio del cafeto mediante "graneo", tarea esforzada
por obligar al recogedor a hurgar de planta en planta los primeros
granos y evitar su caída.
En esas condiciones de incipiente maduración, los alumnos
recogían cada jornada, como promedio, el cerezo contenido en media
lata de cinco galones, medida habitualmente empleada por los
campesinos de las serranías guantanameras, comentó Ruiz Téllez.
Con las ocasionales lluvias y la época que transita la cosecha,
aumentan la maduración y productividad de la fuerza estudiantil,
como demuestran los alumnos de la secundaria básica Julio A.
Delgado, del municipio de Guantánamo, con promedios superiores a
lata y media cada día.
La cosecha cafetalera recibirá una tercera oleada de estudiantes,
con quienes se completarán los casi nueve mil alumnos que en tres
momentos diferentes apoyaron, como es tradicional en el contexto del
plan La Escuela al Campo, el acopio del grano púrpura, rubro
exportable del cual Guantánamo es el segundo productor cubano.