Una conferencia ofrecida por Jonathan Patz, miembro del Grupo
Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas,
abre este jueves las sesiones de trabajo del I Congreso
Internacional Salud y Desastres en la ciudad de La Habana.
Reducción de riesgos, estrés post-traumático, respuesta y
recuperación, sistema de alerta temprana, emergencias médicas, entre
otros importantes temas incluyen también el programa de los
delegados a la cita, inaugurada la víspera en el Hotel Meliá Habana,
reporta Prensa Latina.
Durante la primera jornada, Luis Estruch, viceministro de Salud
Pública de Cuba, destacó que dentro de las principales fortalezas
del sistema sanitario de la isla están su accesibilidad y gratuidad,
que permite enfrentar cualquier situación epidemiológica por difícil
que sea.
Recordó las afectaciones climatológicas padecidas en el 2008 en
casi toda la nación (azotada por tres huracanes en 10 días), pese a
lo cual Cuba registró la menor tasa de mortalidad infantil de los
últimos 50 años.
Destacó como casi todos los territorios castigados por las
inclemencias del tiempo se recuperaron en tiempo récord, se
restableció la infraestructura hospitalaria y se fortalecieron las
medidas preventivas encaminadas a evitar la proliferación de
enfermedades transmisibles.
Igualmente mencionó la importancia de mantener un sistema de
vigilancia fuerte, y cómo Cuba trabaja para evitar la expansión del
dengue, afección que afecta a unos seis millones de personas en las
Américas. Hay que detectar a tiempo la enfermedad para evitar la
transmisión, acotó EStruch.
También se refirió a la epidemia de gripe A (H1N1) que amenaza a
casi todo el planeta y las medidas que sigue la isla para su
control.
Señaló además como en medio de una crisis económica global y un
complicado cuadro de salud mundial, la nación cubana mantiene la
solidaridad en el campo sanitario, con el envío de decenas de
colaboradores a diversos rincones del planeta.