.— El ministro brasileño de
Relaciones Exteriores, Celso Amorim, afirmó hoy que no existe un
plazo para la permanencia del presidente de Honduras, José Manuel
Zelaya, en la embajada de este país en Tegucigalpa.
El 28 de junio pasado, un golpe de Estado sacó a Zelaya no sólo
de la presidencia, sino hasta del país, a donde regresó el pasado 21
de septiembre y solicitó refugio en la sede diplomática brasileña en
Tegucigalpa.
Desde entonces se enbcuentra en ese sede diplomática junto a unos
60 de sus seguidores más cercanos.
Tras defender una vez más la decisión del gobierno brasileño de
hospedar a Zelaya en su embajada, Amorim apuntó que gracias a eso es
que ahora existe una negociación entre las dos partes.
"Estimo que es un diálogo que no existía meses atrás o estaba
detenido y por la actitud de Brasil de ofrecer esa protección al
presidente Zelaya contribuyó a presionar al gobierno de facto",
sostuvo el canciller.
En declaraciones a la prensa en el Palacio de Itamaraty, en Río
de Janeiro, divulgadas por el canal GloboNews, Amorim señaló que se
trata de un diálogo entre hondureños con la ayuda de la comunidad
internacional y así es que tiene que ser.
El canciller brasileño expresó su optimismo por esas
conversaciones, pero -subrayó- vamos a acompañar con cautela esas
informaciones y otras que vienen de Honduras y que son positivas,
aunque no definitivas para solucionar la crisis.
Sobre una posible influencia de la clasificación ayer de Honduras
para la Copa del Mundo de fútbol 2014, el canciller brasileño alentó
a que esa victoria "inspire sentimientos pacifistas y permita una
rápida conclusión de esa negociación".