El pueblo cubano reiteró hoy el compromiso con la libertad y la
igualdad social, en este sitio del municipio de Manzanillo, donde
hace 141 años comenzó su primera guerra por la independencia.
En representación de los patriotas del país, centenares de
vecinos de la localidad asistieron al acto político efectuado junto
a las ruinas del ingenio azucarero donde, el 10 de octubre de 1868,
Carlos Manuel de Céspedes inauguró la gesta libertaria y liberó a
sus esclavos.
Luis Rafael Virelles, primer secretario del Partido Comunista de
Cuba (PCC) en la provincia de Granma, presidió la tradicional
ceremonia para rememorar el inicio de la Guerra Grande (1868-1878),
en la que se fraguaron los sentimientos cubanos de patria, nación y
nacionalidad.
Ídel Marrero, primer secretario del PCC en Manzanillo, afirmó que
con el Grito de La Demajagua nació un pueblo nuevo, comprometido a
hacer y defender la verdadera revolución social al precio de
cualquier sacrificio.
Precisó que la respuesta más efectiva a los enemigos de Cuba está
en la unidad de todo el pueblo, al compartir los sacrificios
impuestos por la crisis global, la cual limita las posibilidades de
desarrollo.
Pedro Milanés, presidente de la Federación Estudiantil
Universitaria en Manzanillo, aseguró que las nuevas generaciones de
cubanos seguirán fieles al ejemplo de Céspedes, ahora con más
preparación para la defensa, producción de alimentos y estudio.
En la ciudad de Bayamo, cuna del Padre de la Patria, dirigentes y
trabajadores colocaron ofrendas florales ante los monumentos del
Héroe del 10 de Octubre y de Perucho Figueredo, autor del Himno
Nacional. (AIN)