.— Entre cuatro y cinco militantes
del grupo islamista Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP) mantienen como
rehenes a varios militares y civiles dentro del cuartel del Ejército
paquistaní que atacaron hoy en Rawalpindi, admitió una fuente
castrense.
De acuerdo con el vocero de las fuerzas armadas, mayor general
Athar Abbas, efectivos de las fuerzas de seguridad mantienen rodeado
el local donde se han atrincherado los atacantes.
En el atrevido asalto perpetrado en horas del mediodía de este
sábado contra la instalación militar ubicada a 15 kilómetros de
Islamabad murieron cuatro insurgentes, mientras que las fuerzas
castrenses reportaron seis bajas mortales dentro de sus filas.
El tiroteo se inició cuando un comando islamista que se
movilizaba en una camioneta blanca fue interceptado en uno de los
puestos de control situados a la entrada de la instalación militar.
Al verse descubiertos, abrieron fuego con fusiles automáticos y
lanzaron granadas de mano contra los soldados, pero fueron
rechazados, explicó Abbas.
Según el portavoz, al parecer algunos asaltantes lograron llegar
hasta una de las oficinas del cuartel, donde tomaron rehenes.
El ataque de este sábado fue reivindicado por el TTP, a través de
una llamada telefónica a GeoTV.
En la comunicación, el grupo exigió que el gobierno detenga su
ofensiva en el norte del país, juzgue al ex presidente Pervez
Musharraf y expulse de Paquistán a las organizaciones no
gubernamentales occidentales.
El TTP lucha por la implantación en Paquistán de la
interpretación radical de la ley islámica o sharia, y es responsable
de la mayor parte de los atentados y ataques suicidas ocurridos en
el país en los últimos meses.
La víspera, 52 personas murieron cuando uno de sus comandos
suicidas detonó un coche bomba en un concurrido mercado de Peshawar,
mientras que el lunes pasado otras cinco perdieron la vida en el
ataque contra la sede del Programa Mundial de Alimentos en
Islamabad.