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— El gobierno venezolano anunció esta semana nuevas medidas para
cerrar 2009 con indicadores económicos que le permitan encarar la
crisis financiera y poner proa a la industrialización y el
desarrollo social.
Multimillonarias inversiones, una segunda emisión de bonos de
deuda y el otorgamiento de divisas a empresas dispuestas a
garantizar un 50 por ciento de componentes locales en el proceso
productivo, sobresalen entre las acciones.
Las diferentes gestiones informadas por los vicepresidentes
económico-financiero y económico-productivo Jorge Giordani y Jesse
Chacón, respectivamente, forman parte de la política de las tres R
(revisión, rectificación y reimpulso) promovida por el jefe de
Estado, Hugo Chávez.
Según el ejecutivo, se trata de un proceso con impacto a corto
plazo que permita a Venezuela crecer el año próximo 0,5 por ciento,
mantener la tasa de desempleo en un siete por ciento y reducir la
inflación al rango de 20-22 por ciento, cifras bien distintas a las
vaticinadas por opositores internos y externos.
También, con logros a mediado y largo alcance, como convertir a
este país en un exportador, más allá del petróleo, dejando de ser
sólo fuente de materias primas.
Entre las medidas lanzadas en lo económico-productivo está la
inversión de más de tres mil millones de dólares para impulsar los
sectores automotriz y del aluminio.
El primero de ellos consiste en la fabricación de tractores,
vehículos ligeros y camiones con una creciente presencia de partes
nacionales, meta coordinada con empresas privadas y el apoyo de
Belarús e Irán.
Para materializar dicho objetivo, Chacón señaló el
desembolsamiento gubernamental de dos mil 500 millones de dólares en
los últimos meses de 2009, incluyendo montos destinados a cumplir
compromisos con gigantes automotores (General Motors, Toyota y
Mitsubishi).
Muchos decían que esas compañías se iban, cuando en realidad
sucede todo lo contrario, las que antes se fueron ahora quieren
regresar, advirtió este viernes en una rueda de prensa.
Respecto al aluminio, se destinaron mil 200 millones para
adecuaciones tecnológicas y la laminación industrial.
Otros minerales cuyo desarrollo está previsto son el coltan, el
oro y el uranio.
Por su parte, el equipo financiero encabezado por Giordani e
integrado por el ministro del ramo, Alí Rodríguez, y el presidente
del Banco Central, Nelson Merentes, anunció una segunda emisión de
bonos de deuda en sintonía con el presupuesto de endeudamiento,
aunque sin mencionar monto y fecha.
Un primer lanzamiento por tres mil millones de dólares recibió
una acogida inesperada, a partir de una demanda 6.5 veces superior a
la oferta.
La emisión de nuevos bonos es fuente de financiamiento para
programas de desarrollo, además de reducir la brecha cambiaria,
caracterizada por el desequilibrio entre las tasas oficial, paralela
e implícita.
Particular importancia confirió Rodríguez a la proyección de
impulsar la construcción de infraestructura, sobre todo viviendas,
como motor económico generador de empleos.
Esa área y la producción de alimentos serán destino priorizado de
nuestro sistema financiero, apuntó.
Según el gobierno, tales medidas y las que vendrán antes de
finalizar el año buscan garantizar el bienestar social.
Desde su llegada al poder el presidente Chávez ha tenido esa
meta, y prueba de ello es el avance en el Índice de Desarrollo
Humano (IDH) emitido por la ONU, aseguró Giordani.
Venezuela mejoró cuatro lugares en el último informe sobre el
IDH, ubicándose en el puesto 58 del planeta (de 182 países) por los
logros en la expectativa de vida, la educación y la distribución del
Producto Interno Bruto.
En la mira del ejecutivo también está el dotar a la nación
suramericana de un blindaje contra la actual crisis financiera
global, cuyo fin resulta impredecible.
Las penurias desatadas por el derrumbe de Wall Street golpearon
la economía venezolana, la cual en la primera mitad de 2009 sufrió
un decrecimiento (menos uno por ciento), luego de 22 trimestres
consecutivos de expansión.