WASHINGTON.—
La concesión del Premio Nobel de la Paz a Barack Obama dejó
desconcertada a buena parte del mundo y muchos se preguntan si el
presidente estadounidense se merece tan prestigioso galardón tan
temprano en su mandato.
Para Obama, es sin duda un honor: un presidente joven que tiene
menos de dos meses en el cargo y que tenía allí apenas 12 días
cuando el comité del Nobel cerró el plazo para recibir candidaturas.
El premio parece ser más por los anhelos futuros de Obama que por
sus logros concretos. El comité del Nobel dijo que él había logrado
"un nuevo clima en la política internacional" y se había convertido
en "el principal portavoz a nivel mundial" de las buenas causas.
Obama no ha tenido un momento triunfal, pero ello no debe
sorprender. Como todos los presidentes estadounidenses en su primer
año, lo que tiene es una larga lista de logros a medio terminar y de
tareas por cumplir.
Prohibió las torturas a detenidos, revocando las detestadas
políticas de su antecesor, y prometió cerrar el centro de
detenciones en Guantánamo, que había causado malestar en todo el
mundo, pero ello no se ha logrado todavía y todo parece indicar que
no se cumplirá el plazo de enero del 2010 para concretarlo. *
Prometió poner fin a la guerra de Iraq, pero la retirada de ese
país árabe ha sido lenta y probablemente la presencia militar
estadounidense allí no terminará hasta por lo menos el 2012, y eso
es solo si Estados Unidos e Iraq cumplen con su acuerdo de
seguridad.
Entretanto, está comandando otra guerra en Afganistán y
analizando seriamente la posibilidad de enviar más tropas allí. **
Obama también ha hablado a favor de mayores esfuerzos para lograr
un acuerdo entre palestinos e israelíes, pero ha recibido escasa
respuesta de ambos bandos.
Ha dicho que desea un mundo libre de armas nucleares, pero una
cosa es expresar un deseo, como lo hizo en un discurso en Praga en
abril, y otra muy distinta reunir el apoyo mundial y de su propio
Congreso a favor de la maraña de acuerdos y tratados necesarios para
hacer eso una realidad. ***
Obama ha declarado que una de sus grandes prioridades es luchar
contra el cambio climático, pero todo indica que la delegación
estadounidense irá a las negociaciones de Copenhague en diciembre
sin la legislación aprobada en su Congreso para reducir las
emisiones de gases.
Si bien es verdad que Obama cuenta con enorme prestigio
internacional, sufrió un embarazoso revés la semana pasada cuando se
tomó la molestia de cruzar el Atlántico para hacer campaña por la
ciudad de Chicago como sede de las Olimpiadas del 2016, y fracasó
rotundamente.
De cualquier manera, todo parece indicar que para el Comité del
Nobel, el solo hecho de que Obama cambió la actitud de Washington
hacia el resto del mundo es razón suficiente para otorgarle el
premio humanitario.
Nota de la Redacción
* En abril pasado, Obama tomó la determinación de no perseguir a
los torturadores de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el
Pentágono. La amnistía describió a los torturadores de la CIA como
agentes, que confiaron "de buena fe" que no serían sometidos a
juicio.
** Desde el 1ro. de enero al 30 de junio, se registraron 1 013
civiles muertos, "comparados con los 818 del mismo periodo en el
2008 y 684 en el 2007". Es decir, como la administración Obama se ha
decantado por la escalada de la guerra y ha enviado más aviones y
miles de soldados a Afganistán, la cifra de muertos civiles se ha
disparado hasta el 24%.
*** En la misma semana en la que se ha concedido a Obama el
Premio Nobel de la Paz, el Senado de Estados Unidos ha aprobado el
presupuesto militar más grande de la historia con 626 000 millones
de dólares y se ha conocido a través de la ABC News, que las fuerzas
militares estadounidenses podrían estar acelerando los planes para
un posible ataque a instalaciones nucleares iraníes.