La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO) aseguró que el cambio climático castigará a las
regiones más pobres y con niveles elevados de hambre crónica.
Un documento de trabajo publicado en su página digital
www.fao.org/index_es.htm, la FAO señala que si bien el impacto
en la producción de alimentos se verá reducido al menos hasta el
2050, la distribución tendrá consecuencias importantes para la
seguridad alimentaria.
Los países en desarrollo pueden experimentar un declive de entre
el nueve y el 21 por ciento de su productividad agrícola total como
resultado del calentamiento global, y en particular muchos países
africanos serían más dependientes de importaciones, plantea el
escrito.
Expertos afirman que la alteración del clima está entre los
principales desafíos de la agricultura para alimentar a la población
mundial, la cual se estima alcanzará nueve mil 100 millones de
personas en 2050.
Entre los efectos nocivos que se esperan en la agricultura
figuran temperaturas más altas, elevada concentración de dióxido de
carbono, cambios en el régimen de lluvias y aumento de las malezas,
plagas y enfermedades.
Mientras a corto plazo se prevé el incremento de la ocurrencia de
fenómenos extremos, como sequías, olas de calor, inundaciones y
fuertes tormentas.
De acuerdo con las previsiones los precios medios de los
alimentos subirán en línea con los incrementos moderados de
temperatura hasta el 2050.