.— La resistencia
pacífica contra el golpe militar en Honduras alcanzó hoy las 100
jornadas consecutivas y sus líderes ratificaron que se mantendrá
hasta la restitución del estado de derecho.
La protesta popular comenzó dos horas después de la asonada
castrense que derrocó al presidente Manuel Zelaya la madrugada del
28 de junio, cuando miles de personas acudieron a respaldarlo frente
a la casa de gobierno.
Al día siguiente, minutos antes de una brutal represión militar y
policial para desalojarlas, fue dada a conocer la creación del
Frente Nacional contra el golpe de Estado, que ha liderado la lucha
de las masas contra los golpistas.
En una asamblea este domingo en la capital, la conducción
colegiada de esa alianza expresó que continuará la movilización del
pueblo hasta lograr la restitución del orden constitucional y la
reinstalación de Zelaya.
El otro objetivo principal del Frente es la convocatoria a una
asamblea nacional constituyente para elaborar una carta magna que
garantice la participación ciudadana y condiciones de equidad y
justicia social.
En la reunión de ayer, el Frente acordó una nueva manifestación
callejera ante la sede de la embajada de Estados Unidos, pese al
estado de sitio decretado por el gobierno de facto hace 10 días.
La prolongada resistencia antigolpista ocurre en vísperas de la
llegada al país de una misión de cancilleres de países de la
Organización de Estados Americanos (OEA) que procura un diálogo
entre las partes en conflicto.
Zelaya anunció su aceptación al Acuerdo de San José, que
establece su restitución condicionada al cargo, una posibilidad
rechazada por quienes asumieron el poder con el golpe militar.
El Frente anunció que tomará parte en las conversaciones si
realmente se dan para la búsqueda de soluciones a la crisis y
participan el presidente Zelaya, la resistencia y los golpistas.
Precisó que para las fuerzas populares son innegociables la
restitución de Zelaya y la convocatoria a la constituyente.
Aseguró que para desarrollar el diálogo es necesaria la
derogación del estado de sitio, la desmilitarización del país, la
liberación de los presos políticos y la reapertura de los medios de
prensa opositores clausurados.
Similar posición expresó Zelaya en un mensaje por teléfono a los
participantes en la asamblea, a quienes invitó a proseguir la
resistencia y les anunció que la victoria está cerca.