TEGUCIGALPA, 4 de octubre.— La resistencia hondureña y organismos de
derechos humanos condenaron los asesinatos del maestro Mario
Contreras, subdirector del Instituto Abelardo Fortín, y del
dirigente lenca Antonio Leiva, ambos miembros de la resistencia,
quienes murieron bajo circunstancias que hacen presumir sicariato.
Según el informe preliminar del Comité de Familiares de Detenidos
Desaparecidos en Honduras (Cofadeh), el maestro Contreras se
encontraba a 100 metros de su residencia cuando dos hombres
desconocidos que se trasladaban en moto le propinaron dos disparos
en el rostro. Fue trasladado a un centro hospitalario, pero falleció
a los pocos minutos, refiere Telesur.
El Centro para la Prevención, Tratamiento y Rehabilitación de las
Víctimas de la Tortura y sus Familiares (CPTRT) afirmó que "según
testimonio brindado por familiares, se presume que los hechos fueron
ejecutados por sicarios, ya que el fallecido no fue despojado de
ninguna pertenencia, descartando hasta el momento los indicios de
robo".
Asimismo, fue encontrado sin vida otro miembro del frente de la
resistencia, el dirigente lenca Antonio Leiva, en la zona de Santa
Bárbara al occidente del país. Según las versiones de los allegados,
en horas de la mañana fue raptado y su cuerpo fue hallado en la
tarde en una aldea de esa zona.
La presidenta del Cofadeh, Berta Oliva, también denunció a los
medios internacionales que varios dirigentes opositores recibieron
amenazas de muerte anónimas y que los miembros de la organización
temen por su seguridad personal.
Entre los amenazados mencionó al candidato presidencial Carlos
Reyes, el líder agrario Rafael Alegría, el dirigente obrero Juan
Barahona, la diputada izquierdista Silvia Ayala y el activista de
los derechos humanos, Andrés Pavón.