En el velódromo Cochise Rodríguez, la sprinter antillana y triple
medallista mundial no defraudó la confianza de los organizadores del
certamen y, pese a tener pocos kilómetros de preparación, logró
bronce en velocidad y 500 metros, además de la cuarta posición en
keirin.
La niña grande del ciclismo cubano comunicó vía electrónica a su
mamá, Sandra Rodríguez, la gran alegría que experimenta por sus
resultados, teniendo en cuenta que solo había entrenado cuatro veces
en la pista antes de partir a esa nación.
Agregó, además, su satisfacción por el nivel técnico exhibido en
la velocidad y el keirin, lo cual corroboró el entrenador Héctor
Ruiz, quien destacó también la calidad de los competidores,
incluyendo a siete campeones del planeta.
Ruiz aseguró que fuera del Campeonato del orbe y en contadas
Copas mundiales no había visto una competencia de tanto nivel e
informó que sus discípulas Guerra y Arianna Herrera entrenarán hasta
el jueves con la selección colombiana de velocidad.
La italiana Bronzini, reina universal de la carrera por puntos,
acumuló 41 unidades tras imponerse en las pruebas de antioqueña,
puntos, eliminación, scratch y velocidad prolongada, para superar a
la local Diana García (30) y a la recordista mundial de los 500
metros, la lituana Simona Krupeckaite (26).
Entre los hombres, el puesto cimero correspondió al malayo Awang
(34), subtitular del orbe, con 34 unidades, gracias a sus coronas en
velocidad, 200 y 500 metros, más la plata en keirin, para aventajar
por el gran Premio a los anfitriones Weimar Roldán (23) y Carlos
Urán (22). (AIN)