Recordar que por estos días se cumplió el primer año de vida de
la Brigada Martha Machado-surgida tras el Huracán Gustav que devastó
la Isla de la Juventud- constituye una de las motivaciones de la
muestra del fotógrafo Iván Soca.
Islas es su título, -porque todos, dijo a la AIN, tenemos y
luchamos por la Isla que llevamos dentro-, y se puede apreciar desde
este fin de semana en la sede de la revista cultural La Jiribilla,
en La Habana, publicación que contribuyó a popularizar esas
instantáneas del joven artista.
Poesía, solidaridad, arte, música, son claves que definen el
recorrido de las 76 imágenes que conforman la exposición que mucho
dará que hablar por su contenido y el talento que emanan de fotos
que hacen historia.
Está dedicada a la Brigada de la cual Soca forma parte y que
tanto ha contribuído desde el arte a la recuperación después del
paso de los meteoros del pasado año, y en especial al Comandante de
la Revolución Juan Almeida, desaparecido el pasado mes.
Porque es un preservador de memorias que comparte lo vivido y me
enseñó mucho, argumenta Soca refiriéndose a Almeida, en la edición
especial presentada por La Jiribilla en ocasión de la muestra, digna
de ser apreciada por su calidad y valores y de ser exhibida en otros
espacios de mayor acceso.
Revela el artista que Almeida es el modesto amigo que no nos dejó
nunca solos en esta batalla por el futuro, confiesa, que es lema de
nuestra Brigada, es un brigadista más, inspirador por derecho
propio.
No sólo están las fotos desgarradoras, tras el huracán, están los
símbolos de la patria, la sonrisa de los niños, y una galería
antológica de músicos cubanos y del mundo, que han dejado su
impronta en los jóvenes del país, y de los que Soca se ha convertido
en seguidor empedernido.
Están a su paso por Cuba el roquero inglés Sting, el colombiano
Juanes en la Plaza de la Revolución, las agrupaciones Air Supply y
Audioslave, y también los trovadores Silvio Rodríguez, Santiago
Feliú, Carlos Varela, Kelvis Ochoa y Juan Formell y Omara Portuondo.
De la colección el poeta Waldo Leyva, en sus palabras de
presentación, señaló la capacidad de Iván Soca para remitir a los
que aprecien la muestra a diversas interpretaciones, lecturas
múltiples, que muestran, dice, las palmas heridas pero en pie, tras
resistir el huracán.
Hermoso este homenaje a la vida con la entrega del aun joven
artista que ya cuenta con una decena de exposiciones, todas de
impacto, y mejor aun que esa revista cultural que también hace
historia cada semana nos devuelva el necesrio intercambio, la
memoria, todo un canto vital.