El bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por Estados
Unidos a Cuba produjo a la industria sideromecánica pérdidas
equivalentes a más de 38 millones de dólares.
Con ese dinero se hubieran podido adquirir, por ejemplo, casi 140
mil refrigeradores, subraya el informe que el 28 de octubre venidero
presentará la Isla ante la Asamblea General de Naciones Unidas,
cuando por décima octava ocasión se vote en contra de esa criminal
política.
Irene Rodríguez Pineda, directora de Relaciones Internacionales
del Ministerio de la Industria Sideromecánica (SIME), precisó a la
AIN que solo en las exportaciones de acero, el país perdió unos 400
mil dólares, por la utilización del euro en las operaciones
comerciales de productos derivados de esa materia prima.
Mallas electrosoldadas, cables, conductores eléctricos y
telefónicos, además de derivados de alambrón, materiales
refractarios y equipos para el bombeo de agua no se pueden
comercializar en EE.UU. por la aplicación del bloqueo, que dura ya
más de medio siglo.
No existe la posibilidad de recibir créditos de bancos
norteamericanos e instituciones financieras internacionales, siendo
necesario la utilización de créditos comerciales con altos intereses
y sin ningún período de gracia como es habitual, aseveró la
funcionaria.
Rodríguez Pineda puntualizó que las importaciones se encarecen
por hacerse las compras básicamente en Europa y Asia, con un ciclo
comercial más extendido y, por tanto, con mayores intereses.
Recientemente otro directivo del SIME, Ever Ballar, alertó que
continúa agudizándose también la transportación del acero por no
contar Cuba con barcos apropiados, además de que la Ley Torricelli
plantea que las embarcaciones que lleguen a la Isla no pueden tocar
puertos norteamericanos hasta pasados seis meses.