Ni los más de 300 grupos contrarrevolucionarios que operaban en
aquellos momentos, ni la invasión norteamericana, ni los reiterados
planes de desestabilización, ni las campañas de aislamiento y
bloqueo han impedido que el pueblo se mantenga unido, combativo,
defendiendo el socialismo; premisas que guían hoy a los Comités de
Defensa de la Revolución.
Tal consideración sostiene Juan José Rabilero Fonseca,
coordinador nacional de los CDR, quien en entrevista con Granma,
ofreció argumentos sobre el trabajo que hoy se realiza.
Las jornadas de festejos contagian por estos días a millones de
cederistas. Sin embargo, en el contexto internacional algunos
parecen no andar de fiesta.
¿Cuáles son hoy las prioridades de la organización?
Nuestra principal tarea sigue siendo la vigilancia; motivo
fundacional de los CDR y no podemos descuidarla, aun donde exista
tranquilidad ciudadana; precisamente por eso no podemos bajar la
guardia, para no perder lo que hemos conquistado.
Algunos cederistas han planteado que en ciertas cuadras, por no
tener alumbrado público o teléfono para localizar en caso de alguna
incidencia a la policía, la guardia no es efectiva; y allí es donde
más falta hace. No hay justificaciones para dejar de ser combativos.
Cuando se dice vigilancia no es solo nocturna, aunque ciertamente
en ese horario ocurren mayor cantidad de hechos delictivos. No
obstante, este año 115 municipios disminuyeron los delitos con
relación al año anterior, y desde enero hasta julio se ha
contribuido a operar contra 225 personas vinculadas con la droga y
contra las ilegalidades de más de 2 000 fábricas clandestinas.
Todo ello da cuenta del importante papel que desempeñan nuestros
cederistas. Las provincias de Granma, Cienfuegos y Matanzas exhiben
logros palpables en la vigilancia, pero hay que reconocer que en no
todos los lugares del país se realiza, ni se hace bien. Falta
concientización.
¿Otras tareas que los ocupan?
Las labores productivas nos tienen sin descanso. Contamos ya con
más de 833 000 patios donde se siembra de todo; algo que obliga a
pensar en una forma de comercialización porque ya son miles de
toneladas las cosechadas.
Nos dedicamos también a la reforestación de las ciudades,
fundamentalmente, y hemos planteado que los CDR que dispongan de
áreas verdes no pueden darse el lujo de permanecer inactivos.
Estamos recuperando las bolsas de leche y yogurt, pero hay que
sembrar en lo que sea y donde sea. En la cuadra, fuera de la zona,
lo importante es combatir el calentamiento global y proveer al país
de recursos.
Por supuesto que no estamos ajenos tampoco a la campaña contra el
Aedes aegipty. Definitivamente no hemos logrado masividad; una sola
persona basta para contagiar al resto, llega el brote y luego las
medidas eficaces, pero tardías.
Más que llamar a la conciencia (la gente sabe del daño, está
informada) las autoridades deben también tomar medidas, ser más
enérgicas con los centros y hogares que todavía muestran focos. Algo
similar ocurría con el ahorro energético y se demostró que hubo que
pasar del llamado a la acción.
¿Y cómo marcha la recogida de materia prima?
Hemos recuperado, hasta el cierre de agosto, más de 10 000
toneladas, de las cuales más de 7 000 proceden de los hogares. Este
año debe ser uno de los mejores de los últimos tiempos, pero si no
reconocemos que ello ha sucedido, en parte, gracias a la
"recompensa" que se ha estado entregando por la Empresa de Materias
Primas, no seríamos honestos.
Aunque el país ahorra por concepto de importación cuantiosas
sumas; con estímulo o sin él las personas deben sentir la necesidad
de contribuir a la economía. Apelamos a la espontaneidad, a la
contribución, amén de las deficiencias que han existido en la
recogida y que deben quedar resueltas para beneficio de esta
importante tarea.
No olvidemos que nuestros cuadros son en su mayoría personas
sencillas, de barrio, gente que se enamora de lo que hace y trabaja.
somos una organización masiva, no selectiva, y tenemos que trabajar
con todos. Eso pudiera dificultar nuestra labor, pero no nos
cansamos. Pasarán los años y seguiremos batallando, siempre con un
motivo para continuar y que la Revolución siga contando en cada
cuadra un Comité