Chavetazos prolongados de aprobación

La Fábrica de Tabacos Torcidos José Martí, ubicada en la capitalina localidad de El Vedado, acogió el martes en la mañana la visita de un grupo de miembros de la delegación de la UPEC y trabajadores del periódico Granma. Entre galeras, chavetas, hojas de la planta... tuvo lugar el encuentro con lectores tabaqueros.

Sin dejar de torcer, formar o envasar el producto en sus distintas variedades y marcas que gozan de prestigio internacional, como H.Upmann (la que antiguamente dio nombre al centro), Montecristi, Hoyos de Monterrey y Partagás, los tabacaleros opinaron acerca de cómo ven la labor de la prensa; hasta qué punto los problemas cotidianos, de cualquier índole, están —o no— reflejados en nuestras páginas, convocando a una mirada más crítica, profunda y exhaustiva de estos; además de la necesidad de mayor calidad de impresión y distribución de los ejemplares del diario.

Y uno de esos temas fueron precisamente "los comentarios que andan por la calle sobre los comedores obreros". En animada charla varios trabajadores adujeron la necesidad de que se aplicara la experiencia allí, porque en definitiva estaban pagando por algo que no siempre les satisfacía.

Para saber qué grado de aprobación tenía la idea, la lectora de la tabaquería pidió que se manifestaran como acostumbran, con la chaveta.

Cuando se preguntó quién estaba de acuerdo con mantener el comedor, hubo silencio, ninguna chaveta sonó; al hacer la pregunta de quién prefería aplicar la experiencia de abolir el comedor y recibir el estipendio, la respuesta fue atronadora: hubo chavetazos prolongados.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas | Especiales |

SubirSubir