.— El regreso a
Honduras del presidente constitucional, Manuel Zelaya, dinamiza las
iniciativas para solucionar la crisis interna y fortalece la
resistencia popular contra el golpe de Estado, evalúa hoy un diario
local.
Para el rotativo Tiempo, la presencia del mandatario en
Tegucigalpa ha tenido el efecto de dinamizar las iniciativas para
solucionar la crisis política provocada por el golpe de Estado.
Con Zelaya en la escena nacional, indica el análisis, ganó
fortaleza la resistencia contra el golpe de Estado, en un contexto
donde el dignatario reitera su voluntad de diálogo.
Desde el lunes último, el Presidente se encuentra en la embajada
de Brasil en esta capital; un hecho que también recrudece la furia
golpista contra sus opositores, denuncia el periódico.
La represión, evalúa el editorial, tiende a intensificarse porque
el gobierno de facto intuye que el tiempo juega a favor de la acción
reivindicativa, que pondrá fin al poder conculcado.
El proceso para resolver el grave conflicto, que desató la
asonada castrense del pasado 28 de junio, entra ahora n su etapa más
difícil por ser la concluyente, estima la evaluación.
En opinión de Tiempo, el régimen de facto recurre a sus peores
medidas de terrorismo estatal para enfrentar el cambio de escenario
que plantea la permanencia aquí de Zelaya, quien fuera sacado del
país por la fuerza hace tres meses, al consumarse el complot entre
la cúpula militar y sectores oligárquicos.
Los actos contra la embajada de Brasil y los bárbaros atropellos
a los manifestantes de la resistencia, ilustran la política del
gobierno de facto, en un arrebatado intento de suprimir al enemigo,
comenta el medio de prensa.
Frente a esas realidades, estima la publicación, se maximiza la
condena internacional, de ahí los actuales pronunciamientos en la
Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas.