.— Irán anunció hoy la
construcción de una segunda planta para el enriquecimiento de
uranio, y consideró infundadas las críticas occidentales sobre el
supuesto secreto de esa instalación, pues lo comunicó al organismo
mundial rector del tema.
Voceros gubernamentales citados por el canal televisivo PRESS TV
confirmaron las declaraciones del portavoz del Organismo
Internacional de Energía Atómica (OIEA), Marc Vidricaire, quien
reveló la noticia.
Confirmo que el 21 de septiembre Irán informó al Organismo
Internacional de Energía Atómica (OIEA) en una carta que una nueva
planta piloto para enriquecer combustible está en construcción en el
país, declaró Vidricaire.
La fuente oficial iraní puntualizó que la nueva dependencia
nuclear está en línea con las garantías ofrecidas por Teherán al
OIEA para clarificar sus actividades nucleares, y puntualizó que el
nivel de enriquecimiento será sólo de hasta cinco por ciento.
Esta instalación no es secreta, de ahí que hayamos informado de
su existencia al OIEA, subrayó a la prensa el jefe de la Agencia
Iraní de Energía Atómica (AIEA), Ali-Akbar Salehi.
Los acuerdos originales de salvaguarda del órgano rector de la
energía atómica en el orbe obligaban a Teherán a notificar de la
existencia de plantas de enriquecimiento sólo 180 días antes de
introducir material nuclear en esas bases.
El uranio, combustible indispensable para el trabajo de una
planta nuclear, puede ser empleado con fines militares sólo si se
enriquece a niveles por encima del 90 por ciento, pero Irán ha
reiterado siempre que su programa atómico persigue propósitos
civiles y pacíficos.
De hecho, el OIEA confirmó en informes previos que la primera
instalación iraní de enriquecimiento en Natanz, sólo ha enriquecido
uranio 235 en un nivel inferior al cinco por ciento.
Los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Francia,
Nicolás Sarkozy, y el primer ministro británico, Gordon Brown, se
apresuraron a condenar la construcción de la nueva base nuclear
durante la cumbre del G-20 en Pittsburgh.
Por otro lado, las cinco potencias miembros permanentes del
Consejo de Seguridad de la ONU junto con Alemania prevén reunirse
con representantes iraníes el mes entrante para tratar de avanzar
hacia una solución en el contencioso nuclear con la nación persa.