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El presidente de Guatemala, Alvaro Colom, saludó hoy el regreso a
Honduras de su mandatario constitucional, José Manuel Zelaya, porque
no podemos permitir un cambio de jefe de Estado con fusiles.
Por otro lado, reiteró su demanda de levantar el bloqueo
económico, financiero y comercial de Estados Unidos contra Cuba, una
medida que, dijo, pertenece a las cosas del pasado.
En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, Colom destacó la
importancia del retorno de Zelaya a Tegucigalpa como un acto para
avanzar hacia una solución democrática a la crisis en ese país.
No podemos permitir un cambio de presidentes con fusiles, expresó
el gobernante guatemalteco al insistir en su rechazo al golpe de
Estado que expulsó a Zelaya del poder y hacia el extranjero el 28 de
junio pasado.
Guatemala apoya en todo lo necesario al pueblo hondureño, que es
quien tiene que decidir, agregó.
Al respecto, resaltó los esfuerzos de América Latina y de
Naciones Unidas, el Grupo de Río, la Comunidad del Caribe y la
Organización de Estados Americanos para lograr el restablecimiento
del Estado de derecho en Honduras.
Sobre el tema del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, el
presidente de Guatemala dijo que la postura de su país está
clarísima: hay que levantar esa medida, la cual consideró responde a
algo del pasado.
El pueblo cubano ha sufrido mucho ese bloqueo y, por eso, debe
desaparecer, agregó en su conversación con Prensa Latina durante un
aparte en las labores de la Asamblea General de la ONU.
Más adelante, el mandatario se refirió a la crítica situación que
atraviesa Guatemala y puntualizó que se trata de un problema
estructural provocado por 50 años de abandono en materia de salud,
educación y oportunidades económicas.
El pueblo se empobreció, explicó, y mencionó la existencia de
altísimos índices de extrema pobreza y de desnutrición crónica.
El 50 por ciento de los niños guatemaltecos tiene desnutrición,
es un problema de fondo, reconoció.
Opinó que el asunto de la sequía en el llamado corredor seco hizo
que la situación saltara a los medios de prensa, pero en realidad se
trata de un problema estructural, al cual hay que entrarle de
frente.
Refirió que Guatemala recibe ayuda de la ONU, el Banco Mundial y
otras instituciones, así como de numerosos países, entre los que
citó a Venezuela, México y Brasil.
Sin embargo, sostuvo que esa asistencia contribuye a resolver la
emergencia del momento, pero hay que pensar en la solución del
problema de fondo.
El presidente explicó algunos de los progresos conseguidos por su
gobierno en materia de asistencia sanitaria y de ayuda a las
familias.
La parte social tiene que ir pareja con la económica y debemos
trabajar por el acceso a mejores ingresos. Son problemas
fundamentales para que la próxima generación no sea desnutrida en
Guatemala, concluyó.