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El Senado argentino repudió la represión desatada por el gobierno de
facto de Honduras contra los manifestantes que, desde hace casi tres
meses, demandan la restitución del presidente constitucional Manuel
Zelaya.
La breve declaración, a la que Prensa Latina tuvo hoy acceso,
está suscrita por los senadores María Cristina Perceval, Carlos
Rossi, Juan Carlos Marino y Rubén Giustiniani.
Al fundamentar la propuesta, Giustiniani recordó que Zelaya,
quien fue depuesto por un golpe de Estado el pasado 28 de junio,
regresó a Tegucigalpa el pasado 21 de septiembre.
De inmediato, centenares de seguidores se congregaron frente a la
sede diplomática de Brasil, donde se aloja el dignatario, para
manifestarle su respaldo y exigir su restitución.
Las fuerzas de seguridad hondureñas, apoyadas con tanquetas que
disparan agua a presión, gases lacrimógenos y balas de goma,
dispersaron y desalojaron con violencia al día siguiente a los
cientos de manifestantes que se habían congregado en el lugar.
Además, fueron detenidas unas 150 personas por los disturbios
generados durante el desalojo y por no acatar el toque de queda.
El senador recordó que la Unión Europea (UE) llamó a abstenerse
de toda acción que pueda incrementar la tensión y la violencia y
expresó su firme apoyo a los esfuerzos realizados por la OEA para
facilitar el diálogo y la restauración del orden constitucional en
Honduras.