TEGUCIGALPA,
24 de septiembre. — La Embajada de Brasil en Honduras, continúa
carente de los servicios básicos y permanece sitiada por centenares
de soldados y policías antimotines, luego de que el gobierno
golpista restableciera este jueves en la noche el toque de queda,
que regirá hasta el amanecer del viernes, informó Telesur.
La primera dama hondureña, Xiomara Castro, precisó que la sede
diplomática está rodeada por policías que no permiten el paso de
alimentos y provisiones, y relató que su hija, Hortensia Zelaya, "en
este momento se está encargando de llevar alimentos, pero no le
permiten el paso".
Xiomara Castro denunció además los hechos de violencia que se
están viviendo actualmente en ese país por parte de las fuerzas
militares del gobierno golpista, las cuales pretenden con sus
acciones ejercer una "guerra psicológica contra el pueblo que se
resiste al golpe de Estado", dijo.
Igualmente, aseguró a Telesur que en el país centroamericano hay
muertos y heridos que no han sido reportados, consecuencia de los
hechos de violencia que vive la nación.
No obstante la política represiva del gobierno golpista de
Roberto Micheletti, las manifestaciones a favor del regreso a la
presidencia de Honduras de Manuel Zelaya continúan. Sobre esto, el
dirigente campesino Rafael Alegría, uno de los líderes del Frente de
Resistencia contra el Golpe, indicó a EFE que "las bases de la
resistencia han pedido que a partir de mañana viernes la
manifestación sea combinada en las calles de la ciudad y en los
barrios".
Alegría consideró, además, "importante que los embajadores de los
países de la OEA y la Unión Europea vengan a Tegucigalpa, porque eso
significa un respaldo al presidente Zelaya".
"Pienso que estamos defendiendo un bien común, que es la
democracia. Perder la batalla en Honduras es perderla en la
comunidad internacional", declaró hoy el presidente constitucional
Manuel Zelaya, en una entrevista telefónica con la emisora Radio
Cardinal de la capital paraguaya.
confirmó también el diálogo extraoficial sostenido en la noche
del miércoles con el emisario del régimen golpista en la sede
brasileña de Tegucigalpa, donde Zelaya y su familia permanecen desde
el lunes pasado.
La proposición del gobierno usurpador implicaba no repudiar el
golpe de Estado que se produjo en el país el pasado 28 de junio y
que una tercera persona asumiera provisionalmente la presidencia del
país centroamericano.
El presidente Zelaya rechazó la propuesta de los golpistas, y
agregó que "para nosotros significa una burla. Es como premiar al
que da un golpe de Estado".
Micheletti, por su parte, aceptó la misión mediadora integrada
por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, y el vicepresidente de
Panamá, Juan Carlos Varela, a sugerencia del ex mandatario
estadounidense James Carter, aclara Reuters; sin embargo, en espera
del arribo al país de esta delegación, aplazó el recibimiento de los
embajadores de países miembros de la Organización de Estados
Americanos (OEA), indicó la cancillería de Honduras en una nota
enviada al organismo hemisférico, según EFE.