MADRID, 24 de
septiembre.— La Alianza Española contra la Pobreza sentó en el
banquillo de los acusados a las instituciones financieras
internacionales, a las que señalaron como instigadoras y
responsables materiales de la crisis mundial, indicó PL.
En un comunicado, casi 1 000 organizaciones no gubernamentales
(ONG), agrupadas en la Alianza, criticaron la falta de
democratización de entidades como el Banco Mundial, el Fondo
Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio, y
las calificaron de instigadoras y responsables prácticas de la
actual debacle económica global.
Las organizaciones de la sociedad civil ibérica reconocieron los
esfuerzos de los últimos meses para movilizar una cantidad de
recursos sin precedentes hacia la lucha contra la pobreza y el
hambre; pero denunciaron que esas cuantías son ridículas comparadas
con las que reciben los bancos.
Se quejaron, además, de la ausencia de medidas concretas para
resolver la bancarrota del sistema bancario internacional mediante
la creación de un nuevo espacio financiero, y de impuestos y límites
a los movimientos especulativos de capital.
Las ONG demandaron medidas concretas para incrementar la ayuda a
los países pobres, cancelar la deuda externa y promover nuevas
normas comerciales que eliminen la injusticia, la inequidad y la
discriminación.