WASHINGTON, 24 de
septiembre.— Menos de tres meses antes de una negociación mundial
clave para reducir la emisión de gases invernadero, un nuevo estudio
divulgado este jueves por el Programa de las Naciones Unidas para el
Medio Ambiente (PNUMA) alerta que el cambio climático va más rápido
de lo que se pensaba.
El informe de 68 páginas, titulado Compendio 2009 de la ciencia
del cambio climático, sugiere que muchas de las más severas
predicciones hechas hace dos años por el Grupo Intergubernamental de
Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés)
están cada vez más cerca de convertirse en realidad.
El nuevo trabajo alerta que la Tierra podría estar acercándose
rápidamente a un umbral climático, o a "puntos de quiebre" que
podrían distorsionar permanentemente todos los ecosistemas que
actualmente permiten la vida de millones de personas.
Los últimos estudios predicen que el promedio de las temperaturas
de la Tierra podría aumentar a fines de este siglo como mínimo 4,3
grados —que era el límite máximo calculado por el IPCC—, incluso si
las naciones industrializadas cumplen sus más ambiciosas metas de
reducción de emisiones de gases invernadero, según el compendio.
"Hace apenas unos años, pensábamos que el nivel del mar se
convertiría en un tema (importante) en un siglo o dos", dijo el
director ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner. "Ahora no es algo
inconcebible que el nivel del mar pueda aumentar dos metros...
durante la vida de un niño que nazca hoy".
"Necesitamos que el mundo se dé cuenta, de una vez para siempre,
que el tiempo de actuar es ahora, y que tenemos que trabajar juntos
para afrontar este desafío monumental", escribió en el informe el
secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
El Compendio fue claramente diseñado para subrayar la urgencia de
tomar acciones firmes contra las emisiones cuando se reúnan
representantes de 190 países en la conferencia internacional de
diciembre en Copenhague, en la que se comenzará a preparar un nuevo
tratado mundial que remplace en el 2012 al Protocolo de Kyoto,
adoptado en 1997. (IPS)