Fundadores de Danza Contemporánea de Cuba hicieron historia sobre
los días fundacionales y el devenir de la compañía, que justo este
viernes cumple medio siglo de creada por el maestro Ramiro Guerra.
Durante un encuentro, en la sala Rubén Martínez Villena de la
Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), convergieron varias
generaciones de integrantes de la agrupación, cuya génesis dio
origen al movimiento de danza moderna en la Isla.
Durante el conversatorio fue recordada la primera función del
colectivo algunos meses más tarde, el 19 de febrero de 1960, en la
Sala Covarrubias del Teatro Nacional.
Isabel Monal, entonces directora del Teatro Nacional de Cuba,
formó parte del panel, así como también los Premios Nacionales de la
Danza, Santiago Alfonso e Isidro Rolando y Eduardo Arrocha, bajo la
conducción del periodista y crítico de arte, Norge Espinosa.
Durante la cita fueron recordados nombres imprescindibles como
Ramiro Guerra, Eduardo Rivero, Lorna Burdsall y Arnaldo Patterson,
impulsores de la danza contemporánea en Cuba, en tanto se destacó el
entusiasmo y la entrega de los cubanos en cada nueva obra de la
Revolución.
Monal significó la acogida que tuvo la primera función , la cual
abrió el camino a la danza y sus concepciones, a la vez que se iba
condicionando el gusto de los espectadores, que solo conocían el
ballet clásico.
Instó a los jóvenes bailarines de la compañía a proseguir con el
mismo empeño de sus fundadores, muchos de los cuales aún se
mantienen en activo como profesores y coreógrafos.
Danza Contemporánea de Cuba fue creada el 25 de septiembre de
1959 por el maestro Ramiro Guerra, desde el recién creado
Departamento de Danza Moderna del Teatro Nacional de Cuba.
Con 50 años de intensa vida y dirigida desde hace más de dos
décadas por el primer bailarín Miguel Iglesias, Danza Contemporánea
de Cuba ha mantenido un resultado de excelencia en el panorama
danzario nacional e internacional.