Los revolucionarios de Villa Clara recordamos con cariño a Margot
Machado, quien arribó hoy a su centenario, firme junto a la causa de
sus hijos, expresó Alberto Taboada, miembro de la Asociación de
Combatientes de la Revolución Cubana.
Recuerdo cuando visitaba con frecuencia la casa situada en la
calle San Miguel número 70, entre Colón y Maceo, en Santa Clara,
donde residía Margot con sus hijos Julio Pino, quien posteriormente
cayó en cumplimiento de una misión; Quintín, jefe de acción y
sabotaje, y las hermanas.
Margot siempre fue una mujer decidida, desde su condición de
maestra era muy respetada y querida por todos lo que le rodeaban,
especialmente por "sus muchachos", como solía decirles a los jóvenes
del movimiento 26 de Julio, del cual fue su coordinadora en la
provincia de Las Villas, refiere Taboada.
Tengo muy presente en mi memoria la ocasión en que fui portador
de un ejemplar de "La Historia me absolverá" que me entregó Haidée
Santamaría para que lo hiciera llegar a Quintín, y Margot reprodujo
el documento en el mimeógrafo de la Escuela Lincoln, de su
propiedad, para hacerlo llegar a los demás miembros de la
organización.
Uno de los acontecimientos más significativos que recuerdo fue el
entierro de Julio Pino, cuando Joaquina Cuadrado, la madre de Abel
Santamaría, le dijo a Margot: "Yo no pude enterrar a mi hijo, pero
aquí estoy para ayudarte a sepultar el tuyo", refiere Taboada, quien
procedía de la juventud ortodoxa.
Aunque ella no quiso acercarse al cadáver, sí estaba allí y con
una gran valentía se dirigió a "sus muchachos" que le rodeaban
enfurecidos por la pérdida del compañero y la insolente presencia
del jefe de la policía batistiana, refiere el miembro de la
Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana.
Sus palabras no fueron para despedir el duelo, si no para evitar
que se inmolaran, aconsejándoles que fueran tranquilos para sus
casas, subrayó.
En ocasión del cumpleaños, mañana la destacada revolucionaria y
pedagoga recibirá el homenaje de su pueblo, en una ceremonia en el
cementerio local, donde reposan los restos de Julio Pino y en un
acto en la Universidad Pedagógica Félix Varela, donde se le impondrá
la orden Frank País.