.— De inusualmente franco califica
hoy el diario The Sydney Mornig Herald un discurso del primer
ministro australiano, Kevin Rudd, sobre la necesidad de cambiar las
instituciones que rigen la economía mundial.
Rudd quiere una revisión de los órganos económicos
internacionales y llamó al presidente norteamericano, Barack Obama,
a encabezar esos cambios, al hablar a la Asociación de la Prensa
Extranjera en Nueva York, revela el periódico.
Según el Herald de Sydney, fue un discurso importante en el cual
el jefe de gobierno hizo una crítica estudiada pero mordaz del rol
de Estados Unidos en la regulación mundial durante los últimos 65
años y acusó a la nación más poderosa de soltar la bola cuando se
trata de mantener el paso con los cambios globales.
Rudd dijo que desde los acuerdos de Bretton-Woods de 1944 sobre
el sistema financiero global, Washington ha perdido liderazgo para
forjar foros relevantes y eficientes, capaces de lidiar con los
asuntos mundiales.
Ese fallo se hizo patente durante la crisis financiera y fue el
momento en el cual debió destapar su juego, señaló el gobernante
australiano citado por el rotativo.
En su nota, el Herald destaca también que horas antes de
trasladarse a Pittsburg para la cumbre del Grupo de los 20 (G-20),
Rudd afirmó que el mundo no puede permitirse una crisis de esa
magnitud relacionada con la seguridad, el comercio o el cambio
climático.
Sea el desarme nuclear, el manejo de la economía global o el
medio ambiente, sostengo que ahora tenemos una responsabilidad sin
precedentes para hacer funcionar el sistema mundial, enfatizó Rudd.
En opinión del diario australiano, sus palabras dan señales de
que proyecta juega un papel fuerte como potencia mediana en la cita
del G-20 para empujar a los grandes a optar por la reforma del
sistema financiero.
Viniendo de un aliado, el discurso del jefe del gobierno fue un
intento atrevido de llevar a Estados Unidos a pensar de manera más
innovadora en reformar, valora el Herald.