La
esgrima cubana tiene ya muy cerca otro gran reto. Nos referimos,
como ya se conoce, a que dos de sus representantes lidiarán en los
Campeonatos Mundiales, en la ciudad turca de Antalya, del 30 de este
mes al 8 de octubre. Se trata de una reducida presencia que busca
otro objetivo: impulsar, ¡de cara a otros retos!, a quienes
permanecerán en casa.
Los encargados de empuñar los aceros serán dos representantes de
la espada, uno en cada sexo: la santiaguera Zuleydis Ortiz
(competiría el día 2 y si clasifica al cuadro de 64 también cruzaría
armas el 5), y el capitalino Guillermo Madrigal (debuta el primero
de octubre), los números uno del país hoy en esas especialidades.
En la comitiva pudo haber estado la sablista Maylín González
—doble campeona (individual y por equipos) en los Juegos
Panamericanos de Río de Janeiro¢ 07—,
pero todavía no se encuentra lista después de una intervención
quirúrgica.
Ortiz, en resultado inesperado, terminó hace tres meses con la
medalla de plata en la Copa del Mundo de La Habana. Y, como también
se recuerda, finalizó, entonces con 19 años de edad, como
subcampeona en la edición de Ciudad del Cabo¢
97, donde perdió en la final con la cienfueguera Miraida García (ya
retirada). ¡Dos cubanas en una final! Eran otros tiempos de la
esgrima cubana, necesitada de recuperar terreno. Un terreno que no
parece fácil de recuperar, y una hegemonía cubana en nuestra área
que será disputada por los venezolanos el año próximo en los Juegos
Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez¢
10 (en los de Cartagena¢ 06 llegamos a
estar momentáneamente debajo en la tabla de medallas). Es por eso
que en Antalya, adonde se irá por la mejor actuación posible, pero
sin posibilidades sólidas, se estará pensando en Mayagüez.
En los Juegos Olímpicos de Beijing¢
08, la última gran competencia, solo empuñaron González y la
floretista Misleydis Compañy. Esa fue nuestra participación más
reducida desde Tokio¢ 64 (dos tiradores),
y la primera vez sin equipos desde Ciudad de México¢
68.