El ministro español de Asuntos Exteriores,
Miguel Ángel Moratinos, exteriorizó hoy aquí su certeza en la pronta
creación de un Estado palestino, aunque reconoció la complejidad del
proceso pacificador en Medio Oriente.
Al intervenir en una sesión de control al Gobierno en el Congreso
de los Diputados, el canciller destacó que hay motivos para el
optimismo sobre un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos.
Moratinos precisó que la diplomacia trabaja para que durante la
presidencia de turno española de la Unión Europea (UE), durante el
primer semestre de 2010, el Estado palestino sea una realidad.
Con esa aseveración respondió al coordinador del Intergrupo
Parlamentario por Palestina, Jordi Pedret, quien lo interrogó sobre
las razones para esa certidumbre y respecto al papel que realiza
España para impulsar un acuerdo en El Levante.
No obstante, el titular de Exteriores admitió que la región vive
momentos críticos, aunque sin mencionar los obstáculos que se
interponen en una solución del diferendo árabe-israelí.
Pedret, legislador por el Partido Socialista de Cataluña,
advirtió, sin embargo, que la construcción de nuevos asentamientos
judíos en los territorios palestinos ocupados por el régimen de Tel
Aviv representa un freno a las negociaciones en marcha.
Recordó que la edificación de esas colonias (unas 455 viviendas)
fue declarada ilegal por la comunidad internacional de manera
reiterada.
Alertó, además, respecto a lo que consideró la judaización
creciente de Jerusalén o de los proyectos de colonización del barrio
árabe de esa ciudad.
Pese a esas denuncias, Moratinos insistió en que las dos partes
implicadas en el conflicto coinciden en la urgencia de avanzar hacia
la paz y poder salir de una vez por todas de esta encrucijada de
violencia y confrontación.
A su juicio, otro factor estimulante es la actitud mucho más
comprometida y equilibrada del gobierno del presidente
estadounidense, Barack Obama, con el proceso pacificador levantino.
Prueba de ello mencionó la gestión del enviado especial
norteamericano a la zona, el senador George Mitchell, destinada a
alcanzar una moratoria en los asentamientos judíos que el régimen de
Benjamín Netanyahu prevé levantar en Palestina.
Ese aplazamiento permitiría retomar el diálogo entre Obama,
Netanyahu y el presidente palestino, Mahmoud Abbas, en una
programada reunión tripartita a efectuarse en Nueva York la próxima
semana, agregó.