Además de Cuba, otros cuatro equipos finalizaron invictos la
ronda inicial del certamen, tres de ellos del área latinoamericana
–México, Nicaragua y Venezuela -, además del norteño Canadá.
El que más tuvo que emplearse a fondo para mantenerse imbatido
fue México, vencedor de Australia en un duelo a batazos (7
cuadrangulares en total), con marcador final de 10 carreras por 9.
Tres figuras sobresalieron a la hora de utilizar el madero: Edgar
Quintero, de 5-5; Carlos Valencia, de 5-3 con 4 remolques y
Christian Presichi, también de 4-3 y 3 impulsadas, la última en el
noveno capítulo para decidir.
Los nicaragüenses dieron cuenta de la selección japonesa, 8-4, y
de nuevo surgió la figura del antesalista Jimmy Morales, de 5-3, uno
de ellos su quinto jonrón de la justa, líder, aunque el más
destacado fue el torpedero y segundo bate Edgard Espinoza, quien
bateó de 4-3, anotó 3 veces y fletó cinco carreras con un par de
bambinazos.
Le resultó fácil a los canadienses sumar su tercer éxito de la
contienda, pues su rival era Suecia, uno de los conjuntos más
debiles de todos los que se presentaron. La pizarra fue de 19
carreras por 1, un supernocao en cinco entradas, con una curiosidad:
el único que no bateó de jit por los ganadores fue el que,
presumiblemente, es su mejor bateador, el antesalista y tercero en
la alineación Shawn Bowman, de 5-0.
No resultó sorpresa alguna el que Taipei de China derrotara a la
República Checa, 10-1, ni que Puerto Rico pusiera fuera de combate a
los sudafricanos, 12-0. Pero si el inesperado revés de un país como
Sudcorea a manos de Antillas Holandesas, 9 carreras por 5, con el
jardinero central Ardley Jensen remolcando cuatro anotaciones con
sencillo y cuadrangular.
Por último, Estados Unidos superó a la RP China, 8-0, pero ¡ojo!,
los norteamericanos fabricaron dos carreras en el primer inning y
después estuvieron seis sin anotar. Y Gran Bretaña le ganó a
Croacia, 4-1.