Justo así quedaron las cosas, luego del penúltimo pleito del
cartel semifinal, donde el crucero Osmay Acosta superó en toda regla
9-2 al francés John M’Bumba, tercero en Chicago’07, para enfrentarse
ahora por el título a Egor Mekhontsev, el correoso peleador ruso que
eliminó 14-10 al ucraniano Oleksandr Usyk, tras haber apeado en
cuartos de final por 14-4 al monarca mundial y subcampeón olímpico,
el italiano Clemente Russo.
Poco antes, por la Isla había avanzado también a la instancia
definitiva el ligero welter Roniel Iglesias, quien se impuso por 6-4
al mongol Munkh Uranchimeg —en un resultado más escueto que lo
apreciado en el ring— para chocar guantes con el jovencito
estadounidense Frankie Gómez, vencedor del húngaro Gyula Kate por
8-7.
Lamentablemente, en ese mismo preámbulo no pudo refrendar su
condición de favorito entre los gallos el subtitular olímpico
Yankiel León, quien sucumbió 0-5 ante la riposta del acorazado
búlgaro Detelin Dalekliev. Mientras, el campeón juvenil del orbe
entre los semipesados, José Larduet, se vio aventajado en
experiencia por el ruso subtitular planetario Artur Beterbiev, ante
el cual destiló arrobas de audacia pese a caer 6-10.
La expedición rusa mantuvo su ritmo incontenible, al completar
seis finalistas de ocho posibles, con los triunfos de Mekhontsev,
Beterviev, David Ayrapetyan (48 kg), Eduard Abzalimov (54), Sergey
Vodopiyanov (57) y Andrey Zamkovoy (69), quien sorprendió 16-10 al
kazajo Serik Sapiyev, bicampeón mundial de los 64 kg. Mientras,
Italia celebró los éxitos del submonarca planetario Domenico
Valentino (60) y del multilaureado supercompleto Roberto Cammarelle,
quien con un solo puñetazo decretó el final de su pelea ante el
bielorruso Viktar Zuyeu¼ en el primer
asalto. Con dos hombres quedaron también Ucrania y Mongolia,
mientras Alemania y Uzbekistán tendrán la única presencia del welter
Jack Culcay-Keth y el semipesado Elshod Rasulov, en cada caso.
Por Latinoamérica, solo Puerto Rico pudo secundar a Cuba, al
asegurar también dos medallas de plata con los éxitos del ligero
José Pedraza y el mosca McWilliam Arroyo, por 9-5 y 9-7 ante el ruso
Albert Selimov y el alemán Ronny Beblik, respectivamente; pues en
semifinales cayeron el mexicano Óscar Valdez, 1-12 contra el
ucraniano Vasyl Lomachenko, y el venezolano Alfonso Blanco, 2-4 ante
el armenio Andranik Hakobyan. Este último resultado mereció la
rechifla del público al ser una definición claramente arbitral,
consecuencia de una penalización dudosa.