Un día como hoy de 2008, cuando la tarde avanzaba, miles de
familias de la provincia de Holguín iniciaban desde sus mismos
hogares las labores de recuperación de los bienes afectados o
perdidos por los embates del huracán Ike.
Conmovida por los destrozos del devastador ciclón durante la
noche del siete de septiembre, la población emprendería largas e
intensas faenas para restaurar en lo posible aquellas partes de las
viviendas y otros medios impactados por el fenómeno meteorológico.
Cerca de 125 mil familias del oriental territorio vieron cómo, en
cuestiones de horas, sus casas fueron victimas de los fuertes
vientos y estragos del huracán, el cual penetró en la Isla alrededor
de las 10 de la noche por la zona costera de Cabo de Lucrecia, en el
municipio holguinero de Banes.
De aquellos hogares, más de 76 mil tienen ya resueltos sus
problemas, sobre todo de techos, que fue la parte mayormente
golpeada durante el paso del ciclón, en tanto el 91 por ciento de
las escuelas impactadas funcionan normalmente, al igual que un
elevado número de instalaciones de salud y de otras ramas.
En la provincia de Holguín, el "Ike" provocó los mayores daños en
los municipios costeros de Banes, Gibara, Rafael Freyre, Antilla,
Mayarí, Frank País y Moa.
Wilfreda Valdés, de 93 años de edad y residente en el barrio de
Los Pasos, en Banes, apenas quiere recordar las horas vividas
aquella noche de septiembre, mientras que Alfredo Palacio, de
Antilla, expresó que siempre está atento a los partes meteorológicos
para asegurar sus bienes si entra otro ciclón.
Rolando González, vicepresidente del Consejo Provincial de la
Administración para la esfera de las construcciones, informó que,
junto a estos resultados, se continúa laborando de forma integral en
el programa de recuperación del resto de las viviendas y de todos
los sectores afectados por el ciclón.