Actualizado 12:05 p.m. hora local

El pueblo levanta lo que Ike destruyó

ROGER AGUILERA

El protagonismo del pueblo ha determinado las labores de recuperación de la provincia de Las Tunas, a un año del paso devastador del huracán Ike por este territorio oriental, a 670 kilómetros de La Habana.

Tras el azote del meteoro, el ocho de septiembre de 2008, los vecinos se ayudaron mutuamente para rescatar o reparar sus viviendas y los trabajadores se movilizaron para restaurar escuelas o realizar siembras urgentes de cultivos varios.

Todo ello es palpable ahora, pues de las más de 80 mil viviendas afectadas, el 46 por ciento ya tiene solución definitiva, y continúa dándose respuesta a este problema, para lo cual están destinados la gran mayoría de los recursos materiales que llegan a Las Tunas.

Teresa Amarelle, primera secretaria del Partido Comunista de Cuba (PCC) en esta parte de la geografía cubana, significó que luego de la embestida de Ike, se consideró a la vivienda como la situación más compleja y la que tendría solución a largo plazo por el alto nivel de destrucción.

En la medida en que vayan entrando los recursos, amplió, se continuará distribuyendo en las comunidades de la forma más justa y ágil, y de las mil 906 aprobadas en el plan para construir este año, la gran mayoría se destina a las familias cuyos inmuebles fueron arrasados.

Amarelle destacó también los avances en Salud, con el 95 por ciento de sus unidades recuperadas, y Educación, ya con ninguna escuela dando clases en casas de familia, pero sobre todo porque los daños del huracán no debilitaron la vitalidad de estos sectores.

La Primera Secretaria del PCC en la provincia, reconoció el desempeño de la Agricultura, cuya principal producción, el plátano, tuvo afectaciones en el 96 por ciento de sus plantaciones, y ya es evidente una venta sistemática, insuficiente aún, pero debe elevarse a partir de este mes. (AIN)

 

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