Treinta
agentes de aduanas y apoderados, en representación de los más de 600
existentes en el país, se dieron cita ayer en el capitalino Palacio
de las Convenciones para firmar el Código de Ética. Este compromete
a ejercer sus responsabilidades bajo principios como patriotismo,
combatividad, lealtad, honestidad, profesionalidad, eficiencia e
integridad.
En su condición de declarantes, los agentes y apoderados
representan ante la Aduana a las personas naturales y jurídicas,
convirtiéndose así en auxiliares de la administración aduanera.
Como tales, requieren una elevada preparación técnico-
profesional y correcto desempeño político y social. Su actuación es
determinante en la calidad y agilidad del despacho aduanero de las
mercancías, así como en la captación y posterior emisión de las
estadísticas del comercio exterior.
De trascendental importancia definió la firma del Código de
Ética, Javier Calvo Villa, vicejefe Técnico de la Aduana General de
la República, quien resaltó que en su labor estos especialistas
deben actuar con transparencia, agilidad y alto nivel de
profesionalidad.
Subrayó la responsabilidad que tienen en el enfrentamiento a las
manifestaciones de corrupción y deshonestidad, y la obligación de
combatir y denunciar hechos, actitudes o acciones que afecten el
prestigio de la institución y al Estado, a la vez que denigran su
profesión y dañan la moral de sus clientes y empleadores.
En nombre de agentes y apoderados, Raciel Rodríguez, director de
la Agencia Aduanal y Transitaria del Palacio de las Convenciones,
exhortó a ser cumplidores y consecuentes con los principios
enumerados en el Código de Ética, "rescatando valores y consolidando
nuestra imagen como funcionarios públicos, pues representamos a la
Aduana y a nuestras respectivas instituciones ante la sociedad".
El acto fue presidido por Pedro Pupo Pérez, jefe de la Aduana
General de la República; Alejandro Mustelier, viceministro del
Comercio Exterior y otros dirigentes.