TEGUCIGALPA, 7 de septiembre.— Varios miles de hondureños
volvieron hoy a las calles de la capital para expresar su repudio al
gobierno de facto y exigir el retorno del orden constitucional y del
presidente Manuel Zelaya.
Haciendo sonar pitos, trompetas plásticas y otros objetos, los
manifestantes recorrieron la elegante colonia La Florencia y luego
se dirigieron hacia barriadas populares de la capital.
La ruidosa caminata, acompañada por varios vehículos con potentes
altoparlantes, hizo su primer alto ante la sede de la Secretaría de
Gobierno y Justicia para expresar su solidaridad con el sacerdote
Andrés Tamayo, amenazado de expulsión.
Frente al Ministerio del Trabajo, los miembros de la resistencia
exigieron que la dependencia adopte medidas contra los despidos
injustificados decretados por empresas privadas que vinculan con la
asonada militar del 28 de junio.