LA PAZ, 7 de septiembre (PL) — El ministro de Salud y Deportes de
Bolivia, Ramiro Tapia, afirmó hoy que las políticas de salud
implementadas por el Gobierno tienen el fin de declarar al país
territorio libre de desnutrición materno-infantil el próximo año.
Nos hemos propuesto disminuir ese indicador en un tiempo breve y
tener mejores niveles de nutrición para que los niños tengan mayor
rendimiento en la escuela, dijo Tapia a la prensa.
La autoridad recordó que Bolivia recibió la pasada semana en la
ciudad estadounidense de Atlanta, el Premio América a la Excelencia
en el Servicio Público, por sus políticas de salud, principalmente
en la cobertura de atención materno-infantil.
El Ejecutivo trazó estrategias como la distribución de un bono o
ayuda económica, denominado Juana Azurduy, que favorece a mujeres
embarazadas y a sus hijos hasta dos años de edad, siempre que
cumplan con los controles médicos
Tapia se refirió a otra iniciativa estatal de contratar 800
médicos jóvenes con el propósito de extender programas sanitarios y
de prevención en áreas rurales que no cuentan con ese servicio.
En Bolivia muchas mujeres no asisten a centros de salud,
situación aún más grave en zonas apartadas, donde apenas un 33 por
ciento se atiende el proceso de gestación, señaló con anterioridad
el ministro.
En ese sentido, las autoridades de salud iniciaron una cruzada
para motivar la asistencia a centros sanitarios, en aras del
seguimiento al embarazo.
Para Tapia, ambos proyectos llenan un vacío hasta ahora existente
en la nación andina.