SANTO DOMINGO, 7 de septiembre (PL).— Los postreros ataques de la
depresión tropical Erika fueron trágicos para una familia dominicana
de la suroriental provincia de Azua, cuya vivienda colapsó matando a
una de sus miembros e hirió a dos.
Las copiosas precipitaciones fueron pronosticadas por las
autoridades de administración de catástrofes que decretaron la
alerta verde para esa provincia y otras 11 y advirtieron a la
población que no debía aventurarse en el mar debido a olas
anormales.
El derrumbe de la vivienda, construida de concreto y ladrillos
ocurrió en la madrugada, precisa el parte, según el cual la mujer,
de 36 años, murió aplastada mientras dormía y su esposo e hijo
sufrieron heridas.
Erika llegó a la República Dominicana como una simple depresión
tropical, pero acompañada de fuertes aguaceros antes de seguir rumbo
al Oeste para disiparse.