.— El consorcio japonés
Marubeni analiza un fondo de dos mil millones de dólares para la
construcción de un complejo de refinerías y plantas de procesamiento
de condensado en la región altiplánica de Bolivia, destaca hoy la
prensa.
Según los diarios Cambios y La Razón, la implementación de ese
proyecto será realizada por un acuerdo entre Marubeni y la estatal
Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPFB) para abastecer la demanda
nacional de diésel (gasoil).
Bolivia importa el 40 por ciento de su demanda total de este
combustible.
Marubeni, que tendrá una participación minoritaria en el complejo
de procesamiento de hidrocarburos, es uno de los mayores grupos
económicos japoneses y actúa en diversos sectores de la industria.
La política del Gobierno de Bolivia sobre hidrocarburos se
fundamenta en el control pleno de la industria por parte del Estado
y el empleo de servicios y tecnología de consorcios multinacionales.
El Banco de Cooperación Internacional de Japón está en
disposición de plantar el soporte financiero del proyecto, precisa
un comunicado oficial de esa compañía.
Según ese texto, el presidente de Marubeni, Shingo Tsuta, llegará
a Bolivia a fines de septiembre para alcanzar con autoridades un
acuerdo definitivo.
El complejo de refinerías en el país suramericano tendrá
capacidad para procesar crudo liviano y pesado y 90 mil barriles
diarios del combustible fósil.