Como
una experiencia enriquecedora valoró el director Enrique Pérez Mesa,
titular de la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, su trabajo con
agrupaciones instrumentales ecuatorianas, donde por tercera vez
ejerció desde el podio un magisterio que lo sitúa como uno de los
más sólidos conductores de la Isla.
El público agradeció su entrega al frente de la Orquesta
Sinfónica de Guayaquil con un programa que incluyó la suite
España, de Emmanuel Chabrier, y la Sinfonía española para
violín y orquesta, de Edouard Laló, partituras que reflejan el
influjo de los aires ibéricos en músicos franceses del siglo XIX.
Sobre la última pieza, el director cubano manifestó que "se trata
de una obra con un colorido tremendo en la que destacó el
virtuosismo del solista local invitado, el violinista Ecuador
Pillajo".
Al valorar el colectivo, Pérez Mesa dijo: "Para mí la Sinfónica
de Guayaquil es la mejor del país: es muy sólida y me alegra saber
que la ciudad quiere a su orquesta".
También Pérez Mesa fue invitado a dirigir la Orquesta Sinfónica
Juvenil y la del Guasmo, localidad esta última cercana a Guayas.
"En marzo —explicó el director— había visitado a estos muchachos
y me impresionó el alcance de un proyecto de iniciación artística de
carácter social. Les prometí organizar un concierto en un próximo
viaje y ahora se dio la oportunidad".