Los cultivos varios en la provincia de Las Tunas están presentes
en mil 342 caballerías, 421 más que un año atrás, cuando el huracán
Ike azotó el territorio, el ocho de septiembre.
En ello es notable que la gran mayoría de las áreas dedicadas al
plátano quedaron tendidas en el suelo o fueron arrancadas de cuajo,
pero la rápida respuestas de los trabajadores del sector y
campesinos, hicieron posible el rescate de 500.
La actual oferta sistemática de plátano vianda y el nivel de
satisfacción que en sentido general manifiesta la población, acuñan
el poder de recuperación de la agricultura.
Arley Jorge, cajero del mercado El Tropical, en el centro de la
ciudad de Las Tunas, expresó a la AIN que la gran mayoría de los
consumidores están complacidos por la constancia en el suministro de
Acopio, y el precio es muy inferior al de los mercados de ofertas y
demandas.
Ese criterio también lo comparte Alexis Velásquez, delegado del
Ministerio de la Agricultura en el territorio, quien significó que
la disponibilidad del llamado plátano vianda está ligeramente por
encima que antes de Ike, alrededor de 15 mil quintales vendidos en
agosto, y se espera una cosecha superior a partir del actual mes.
Es cierto, dijo el directivo agrícola, que esta es la vianda más
perseguida por los cubanos, pero también debe reconocerse que en los
primeros meses, posterior al huracán, el boniato se convirtió en el
producto líder, al viabilizarse con agilidad la siembra y posterior
venta.
Antes de Ike estaban sembradas 47 caballerías de boniato y ahora
suman más de 100, mientras las hortalizas casi se han duplicado, lo
cual está relacionado con la instalación de 34 organopónicos de
cultivos semiprotegidos.
Las áreas plantadas de frijoles y maíz también han tenido
incremento, pero este último cultivo ha sido muy dañado por la
intensa sequía de este año.