TEGUCIGALPA, 2 de septiembre (PL).— Miles de personas volvieron
hoy a las calles de la capital de Honduras para expresar su repudio
al golpe militar del 28 de junio y demandar la restitución del orden
constitucional.
Sesenta y siete días y aquí nadie se rinde, corearon los
manifestantes durante una larga caminata por barriadas humildes de
los suburbios del norte de la urbe, en referencia a las jornadas de
resistencia pacífica.
Haciendo sonar pitos, trompetas y otros objetos, los miembros del
Frente Nacional contra el golpe de Estado treparon empinadas cuestas
por calles de tierra, bajo un intenso sol del mediodía y las
primeras horas de la tarde.
Muchas familias salieron a aclamar la marcha y aplaudir su paso,
mientras otros pobladores se agruparon al borde de las calles para
observar un suceso inusual en esas empobrecidas colonias, de muchas
casas precarias.
Dirigentes del Frente explicaron a Prensa Latina que decidieron
recorrer esas zonas de la capital para derrotar la censura y la
campaña de tergiversaciones de los medios de prensa, controlados por
los grupos de poder del país.
El líder campesino Rafael Alegría dijo que se pidió incluso a los
jóvenes no pintar con consignas las casas y pequeños negocios de
esas áreas, aunque muchas señoras apuntó- lo pidieron .
Desde los carros con altavoces, voceros del Frente explicaron a
la población los objetivos de su lucha: repudio al golpe,
restitución del orden constitucional y del presidente, Manuel
Zelaya.
Agregaron que la lucha proseguirá hasta lograr una asamblea
constituyente que redacte una carta magna que establezca una
democracia participativa y garantice equidad y justicia social.
En un acto al final de la demostración, el coordinador general
del Frente, Juan Barahona, ratificó que las manifestaciones
continuarán mañana en todo el país, las cuales subrayó- se
mantendrán hasta la victoria del pueblo.