.— El presidente del Banco
Central de Honduras (BCH) durante la presidencia del depuesto Manuel
Zelaya, Edwin Araque, advirtió hoy que el gobierno de facto lleva al
país a un colapso económico.
Araque precisó que la macro economía se sigue deteriorando por la
imprudencia de quienes asumieron el poder del golpe militar del 28
de junio pasado, que conducen a la recesión a la producción
nacional.
Entrevistado telefónicamente en Washington por la emisora Radio
Globo, Araque apuntó que desde antes de esa fecha la economía
hondureña estaba siendo afectada por la crisis internacional
iniciada en Estados Unidos.
Precisó que varios factores contribuyen a agravar la situación,
entre ellos el congelamiento de los desembolsos de fondos por parte
de los organismos internacionales, que desconocen al gobierno de
facto.
Agregó que se ha puesto en vigor una política financiera que
propicia la recesión, al elevar las tasas de interés para favorecer
a grupos financieros y a determinados bancos.
Citó también la constante caída de las reservas internacionales
del país, que pasaron de más de dos mil 500 millones de dólares
antes de la asonada castrense a dos mil 57 millones a la fecha.
Evaluando cifras de las autoridades de facto, aseguró que este
indicador baja a un ritmo de 10 millones de dólares diarios, por lo
cual próximamente descenderá al umbral de menos de dos mil millones.
Araque señaló que la crisis política desatada por la interrupción
del estado de derecho ha paralizado la inversión, tanto nacional
como extranjera, por el clima de incertidumbre que afecta a la
nación.
Advirtió que todo ese panorama conduce a Honduras a una situación
insostenible, al perder la capacidad de pago para cubrir las
importaciones.
Indicó que la única vía para la recuperación económica es el
restablecimiento del estado de derecho y del presidente Zelaya,
hecho que devolverá -dijo- la confianza a los inversionistas y
acceso a fondos internacionales.
Araque precisó que la actual ruta aumenta el desempleo y las
condiciones de inequidad e injusticia social, lo cual agudizará la
inestabilidad política y las luchas populares contra los golpistas.