Valga
que no dio tiempo para más disertación. El estreno de Cuba en el XV
Mundial de Boxeo fue tan rápido que apenas excedió el minuto y
medio. Justo lo necesario para que el supercompleto Erislandy Savón
fulminase por RSC al galés Andrew Jones durante el asalto inicial de
su debut en el Foro Mediolanum de Milán.
Allí también cosechó los aplausos de sus paisanos el campeón
olímpico y mundial de la categoría, Roberto Camarelle, quien
solventó sin mayores sobresaltos (8-1) su presentación contra el
estadounidense Michael Hunter. A él, según lo dispuesto por el
sorteo, Erislandy solo se enfrentaría en una hipotética discusión de
medalla, si bien entre los requisitos previos para ello el
guantanamero deberá batir el próximo lunes al representante de
Antillas Holandesas, Milton Benjey Zimmerman, que ayer derrotó 11-4
al iraquí Khaleel Salman.
Esbozado su itinerario, conviene consignar el de los púgiles cuyo
ascenso al cuadrilátero se anuncia inminente, cuando Rey Eduardo
Recio choque guantes hoy frente al húngaro Norbert Harcsa en los 75
kg, mientras Yasniel Toledo lo hará un día después contra el
brasileño Robson Conceiçao en los 57.
Mas allá, en torno a la primera fecha cabe consignar la buena
actuación que tuvo Latinoamérica en la división de peso mosca, con
los éxitos del dominicano Juan Carlos Payano, el colombiano Oscar
Negrete, el argentino Fernando Martínez, el mexicano Braulio Ávila y
el guatemalteco Eddie Valenzuela.
En esa categoría, los de casa festejaron igualmente el triunfo
17-2 del bronce olímpico y mundial Vincenzo Picardi sobre al
azerbaijano Nihat Seyidov, si bien la jornada incluyó también el
adiós del japonés Masatsugu Karachi, medallista de bronce ligero
welter de Chicago 2007, tras caer por 5-8 ante el lituano Egidijus
Kavaliuskas.