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— Con gran aceptación de público y prensa, artistas de Cuba
debutaron aquí como parte de las jornadas del IV Festival
Internacional de Danza, que continúa hoy en un escenario al aire
libre del Centro Cultural Simón I. Patiño.
La coreógrafa caribeña Martha Puentes encabeza el grupo de siete
bailarines de la Escuela Nacional de Danza de Cuba que abrieron la
víspera esa cita con la obra Interrumpido.
Los jóvenes, a través de la imitación, dieron vida a una variedad
de personajes sin límites de edad, tiempo, espacio, sexo, según
precisó el diario cochabambino Los Tiempos, en su versión digital.
Los pies de los chicos, agregó el rotativo, dominaban el
escenario y tejían sobre él historias humanas tan comunes y
corrientes, que al ser expresadas sobre la tarima adquirían el
carácter de piezas artísticas que integraban el sabor caribeño
tropical y el humor suave y sutil de aquellos que pueden reírse de
sí mismos.
Con una metodología propia de enseñanza, la Escuela Nacional de
Danza es una institución fundada el 24 de marzo de 1965.
Desde entonces ha participado en múltiples eventos, concursos y
festivales, los que a la vez se han constituido en encuentros y
vehículos de difusión de la cultura cubana.
Para la bailarina boliviana Carmen Collazo, los colegas cubanos
demostraron que desde temprano se puede empezar con la danza.
El festival también incluye un taller sobre la danza y su
contacto con sectores vulnerables de la sociedad suramericana, bajo
el lema de Encuentro-Lazos, y cuya finalidad es intercambiar
experiencias de realizadores e intérpretes.