Jardín de héroes, una versión renovadora del clásico mito griego
de Electra, fue estrenada por el Estudio Teatral La Chinche, en la
capitalina sala Llauradó.
Obra del joven dramaturgo Yerandy Fleites Pérez -Premio
Calendario 2007 de la Asociación Hermanos Saíz- goza ahora de una
impactante puesta en escena de Lizette Silverio Valdés, quien lo
apuesta todo por el talento de sus noveles actores y logra un sobrio
y efectivo resultado.
Texto incisivo, denso y polémico que centra su conflicto en la
responsabilidad personal y la manera en la cual los jóvenes pueden
asumir la historia, Jardín de héroes atrapa al espectador desde los
primeros bocadillos y delinea con tino cada uno de los personajes,
en un debate que existe desde que la humanidad tomó conciencia de si
misma.
Yerandy volvió sobre el mito y repasó las versiones de Esquilo,
Sófocles, Euripides, Hofmannsthal, ONeill, Girardoux, Sartre y el
propio Virgilio Piñera, cuya Electra Garrigó, otro mito del teatro
contemporáneo cubano, cumple 60 años de su estreno.
Y lo más sorprendente, obtiene una nueva versión con perspectivas
frescas y originales y un lenguaje directo, cargado de ironía, que
pone el justo acento en los aspectos álgidos y goza de un dinamismo
y densidad, ideal para la reflexión y la agudeza.
Liztte aprovechó las virtudes del texto e hizo gala de sobriedad
y en una escena prácticamente desnuda, sólo se vale de una
plataforma, unas bancas y algún que otro esencial detalle para
desarrollar su puesta.
Los propios actores hacen en vivo los efectos sonoros y la música
y ofrecen sus mejores esfuerzos para decir los textos y mantener la
dinámica teatral.
Admirable resuelta Dainelis Fuentes en su Clitemnestra, secundada
con acierto por Julieta León como Electra, Jorge Luís Castro como
Orestes, Yasmany Aguilar como Egisto y Marcel Méndez como El
Mensajero.
La obra estará a disposición del público de martes a jueves, a
las seis de la tarde, la presente y próxima semanas, una propuesta
nada desdeñable del Consejo Provincial de Artes Escénicas de La
Habana, que merece toda la atención, por la inteligencia, agudeza y
teatro del bueno, del que hacen gala.