Es un día nublado de agosto, pero la comunidad Las Pozas vive
alegre, porque tiene su historia reciente: allí la electricidad
llegó por medio de paneles solares, exclusividad de la cual solo
goza este asentamiento en toda la provincia. No hay otro igual donde
la corriente se genera por este método.
Especialistas de la empresa eléctrica aseguran que energizar unas
30 viviendas, enclavadas en terreno irregular y de difícil acceso,
tuvo algunas limitaciones, pero el esfuerzo colectivo pudo más.
La inversión de los paneles solares se consumó a partir de la
cooperación por parte de la Diputación Floral de Bizkaia y la
organización Solidaridad para el Desarrollo y la Paz (SODEPAZ),
ambas de España.
Por la parte ejecutora y técnica participaron CUBASOLAR, el
Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) y el Poder
Popular de Ciego de Ávila, en especial, el del municipio de Ciro
Redondo.
Ahora, no se puede medir con palabras la felicidad de los
pobladores en el disfrute del proyecto, dirigido a elevar la calidad
de vida de las familias que allí habitan.
Ñico —Nicolás Yero Morales— el octogenario guajiro humilde, habla
de la Revolución, no solo de la energética, que trajo la luz al
monte, sino de la otra, "la que desde hace mucho tiempo hizo posible
que tengamos la escuela primaria, la tienda de víveres, la sala de
video... ¡Y todo alumbradito! Esos bombillos ahorradores tienen una
luz que encandila. Podemos leer sin tragarnos el humo de las
chismosas, como antes".
Iván Delgado Milián, especialista del CITMA, quien dirigió el
proyecto en el territorio, explica que cada vivienda dispone de un
sistema fotovoltaico, compuesto por dos paneles que suman 200 Watt
de potencia, un inversor, un regulador, un televisor y cinco
bombillos ahorradores.
Allí pocos pensaron que un día las radiaciones solares se
transformarían en electricidad. Quizás, por esa razón, aunque estén
aislados del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), sienten la
necesidad de ahorrar, y lo hacen.
La mayoría de las familias tienen conciencia de lo que significa
no malgastar. No tenemos por qué hacerlo. Si derrochamos, la reserva
puede agotarse, sobre todo en los días nublados. Entonces, no
podemos ver la programación en el televisor LG, de 16 pulgadas y
pantalla plana que nos entregó el Estado, afirma Elba Rosa Uña, la
primera en pulsar los interruptores en su vivienda.
Iván habla del cambio palpable en la vida de la comunidad. Y cita
como ejemplo todas las casas pintadas con el esfuerzo de sus
moradores, el funcionamiento del miniacueducto rural con su tanque
elevado de 15 000 litros, de donde sale el agua por gravedad, sin
gasto alguno.
Los vecinos comentan acerca del nuevo pozo; de la turbina
automática sumergible, que bombea dos litros de agua por segundo y
funciona gracias a los paneles solares y aporta el líquido a 17
viviendas, la escuela, la tienda y la sala de video.
En Las Pozas existe unidad y sentido de no malgastar lo que se
tiene y costó tanto esfuerzo..., asevera Ezequiel Yero, el delegado
de la circunscripción. A tal extremo de que en las viviendas
funcionan las llamadas cocinas eficientes, de metal y utilizan como
combustible leña o carbón. No tiznan los calderos, disponen de un
sistema de chimenea y la ceniza se deposita en dos gavetas.
Posiblemente en toda la provincia no haya otras como estas, dice con
palabras conclusivas.
Armando Guerra Borrás, coordinador de proyectos de la dirección
nacional de CUBASOLAR, explicó que soluciones similares a esta,
económicas y sustentables, han llevado la iluminación a otras zonas
remotas del país, como Yateras, San Antonio del Sur, Imías y Jagüey
Grande.
Este tipo de proyecto, con el aprovechamiento de la corriente del
Sol, tiene como esencia la electrificación de comunidades de difícil
acceso, fomentar el hábito en la prevención de enfermedades a partir
de la mejoría del agua que consumen los pobladores, frenar el éxodo
de personas a las ciudades y desarrollar acciones educativas en la
protección del medio ambiente.