.— Miles de hondureños
demandaron hoy la restitución del orden constitucional cuando una
misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) negocia aquí
una solución a la grave crisis política nacional.
Los manifestantes realizaron un plantón cerca de un hotel
capitalino donde este lunes comenzó sus reuniones con sectores del
país el grupo de siete cancilleres y el secretario general de la
OEA, José Miguel Insulza.
El área, próxima a la Casa Presidencial, se encuentra vigilada
por un fuerte contingente de tropas del ejército y de los cuerpos
antimotines de la policía, que bloquearon los accesos al hotel.
La marcha partió desde las cercanías de la Universidad Pedagógica
Nacional y recorrió varias avenidas coreando consignas en la 58
jornada consecutiva de resistencia al golpe militar del pasado 28 de
junio.
La protesta coincidió con un paro nacional de los gremios del
magisterio y en el sector público convocado por las tres centrales
de la nación.
Una delegación del Frente Nacional contra el golpe de Estado se
reunió con los delegados de la OEA y le plantearon las demandas
populares de restablecimiento del estado de derecho.
El dirigente Rafael Alegría, uno de los asistentes al encuentro,
precisó que ese objetivo pasa inevitablemente por la restitución del
presidente Manuel Zelaya. Alegría dijo que le expresaron con firmeza
a los representantes de la OEA que el movimiento popular no
reconocerá los resultados de las elecciones del 29 de noviembre
próximo si se realizan bajo el gobierno de facto.
Añadió que tampoco renunciará a la decisión de lograr la
convocatoria a una asamblea nacional constituyente que elabore una
carta marga para una real democracia participativa y garantice
equidad y justicia sociales.
Según Alegría, los cancilleres e Insulza explicaron que su
objetivo es lograr la restitución de Zelaya dentro del acuerdo de
San José propuesto por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, con
severas condiciones al estadista.
La primera dama durante el gobierno de Zelaya, Xiomara Castro,
afirmó que el depuesto mandatario está dispuesto a suscribir el
acuerdo, aunque lo devuelve al país atado de pies y manos, como lo
sacaron los militares.
No obstante, exhortó a las fuerzas populares a continuar la lucha
después del regreso de Zelaya para lograr las transformaciones de
Honduras y alcanzar la justicia que les niega la oligarquía
golpista.
Alegría apuntó que la OEA pidió al Frente Nacional esperar hasta
mañana al mediodía para tener una visión amplia sobre los resultados
de su gestión, aunque les advirtió que el gobierno de facto tiene
una posición intransigente.