.— La administración de Barack
Obama mantiene la misma política antimigratoria de su antecesor
George W. Bush, que incluye redadas masivas y la violación
sistemática de los derechos de esas personas, criticó hoy el diario
La Opinión.
Todo sigue igual en la calle. Los abusos de las autoridades
locales bajo el programa 287 (g) y la falta de supervisión federal,
subraya el periódico en un editorial.
Asimismo denuncia las detenciones de trabajadores honestos con la
excusa de buscar delincuentes peligrosos y la amenaza de deportación
de millones de inmigrantes.
El rotativo afirmó que bajo el actual gobierno la Oficina de
Control de Inmigración y Aduanas.
Recuerda que la pasada semana la secretaria de Seguridad Interna,
Janet Napolitano, recibió a más de un centenar de personas
interesadas en la reforma migratoria con el objetivo de controlar el
descontento que causó la decisión de dejar para el año que viene un
posible voto en el Congreso sobre esos cambios.
En resumen, muchas palabras y una sorpresiva aparición de Obama
para saludar parecen suficientes para desactivar al menos
oficialmente gran parte de las molestias, comenta.
La Opinión acusó días atrás al gobierno de aprovecharse de un
supuesto vacío legal para violar los derechos de los inmigrantes
detenidos.
La situación de los inmigrantes en las cárceles, ya sean legales
o indocumentados, es deplorable desde el primer momento de su
arresto, expresó.
Recientemente la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU)
denunció las condiciones infrahumanas en que viven esas personas en
las penitenciarías norteamericanas.
Un reporte de la ACLU relata como el gobierno mantiene detenidos
a inmigrantes indocumentados en sótanos malolientes y sucios, sin
servicios de salud o de abogados.
Además describe las condiciones de hacinamiento y la pésima
alimentación de los reclusos.