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Adelantos sobre el alcance real de un acuerdo militar entre Estados
Unidos y Colombia que pudiera ir más allá de las siete bases
anunciadas complica hoy aún más las perspectivas de los vínculos
colombo-venezolanos.
Aunque aún no se conocen los detalles del acuerdo, una nota de la
embajada de Estados Unidos en Bogotá indica que con la firma de ese
documento las tropas estadounidenses podrán moverse libremente por
el país y no estarán confinadas a sus instalaciones.
Para expertos venezolanos y el presidente Hugo Chávez se trata en
la práctica de convertir a toda Colombia en una base militar.
Paralelamente el ex vicepresidente José Vicente Rangel pidió a
las autoridades investigar versiones sobre el proyecto de Estados
Unidos de instalar una base de tanques anfibios en Guayana Francesa,
con proyección estratégica sobre el delta del Orinoco.
Asimismo, el presidente Chávez anunció que llevará a la próxima
cumbre de la Unión de Naciones del Sur (UNASUR) un documento
estadounidense que confirma sus aprehensiones sobre la instalación
de las bases en el país vecino.
Segmentos del documento leídos por el mandatario indican que no
se trata de acciones contra el narcotráfico o el terrorismo, como
dicen autoridades de Estados Unidos y Colombia, sino de una
proyección de control militar de la región suramericana y África.
Para Chávez se trata de un intento de garantizar el control del
petróleo venezolano, la Amazonía con su riqueza mineral y biológica
y el manto acuífero del Cono Sur.
El vicecanciller Francisco Arias Cárdenas opinó hoy que Premisas
falsas, a pesar de la plena conciencia de su falsedad, provocan una
acción torpe y desproporcionada, desconocedora de la realidad
latinoamericana, por parte del gobierno neogranadino.
En su columna habitual en un diario local, Arias Cárdenas indicó
que son tantas las simulaciones y engaños detrás de la presencia
armada de Estados Unidos en la región que la explicación se ha
vuelto sumamente difícil.
Un elemento de particular preocupación es la inmunidad que el
acuerdo garantizará a los soldados estadounidenses, que en esas
condiciones podría cometer incluso agresiones contra Venezuela sin
ser sometidos a la justicia.
Ante ello, Chávez considera necesaria una acción continental,
cuyo inicio pudiera ser la cumbre de UNASUR en Bariloche, argentina,
el 29 de agosto, si se logra una postura firme en contra de la
instalación de esas bases.
Toda Suramérica está bajo amenaza, alertó el mandatario, quien
explicó que el documento estratégico en su poder explica que Estados
Unidos quiere acceso estratégico a regiones importantes del mundo
para satisfacer su política de Seguridad Nacional.