El trasvase de agua de la Presa Jaibo al canal Camarones,
prosigue en la ciudad de Guantánamo, como parte de la estrategia
para paliar la actual escasez de lluvias, informó hoy Juan Carlos
González, subdelegado de Recursos Hidráulicos.
Según el directivo, ese trasiego del líquido evita la extracción
en el embalse Faustino Pérez, que es la principal fuente de abasto a
esta ciudad y se encuentra apenas a la mitad de su capacidad de
llenado.
Con solo siete millones 124 mil metros cúbicos disponibles en su
vaso, la también denominada presa La Esperanza dispone de cobertura
de solo 63 días, de no recuperarse de esta amenaza de sequía la
región cubana más al Este de La Habana.
De la Jaibo, segundo gran acuatorio del Alto Oriente Cubano, se
envía por gravedad el preciado líquido hasta la micropresa Giralt
primero y luego a La Clotilde, donde el mineral se potabiliza antes
de tributarse a la sexta urbe más poblada del archipiélago.
Consultado por la AIN, el Puesto de Mando Provincial de Recursos
Hidraulicos aseguró que aunque las precipitaciones se comportan a
menos de la mitad de la media histórica para la etapa, se espera un
cambio climático favorable, al transitarse por el llamado período
húmedo.
Este se extiende de mayo a octubre y por regla general suele
aportar cuantiosas precipitaciones a la región, excepción
hecha del período 2003-2005, cuando la mayor presa del territorio,
La Yaya, quedó en el llamado volumen muerto.
Ahora esa obra hidráulica se encuentra al 90 por ciento de su
capacidad, y al 94 La Jaibo. La situación crítica la reporta, además
de la Faustino Pérez y la Clotilde, la Pozo Azul, localizada en el
valle de Caujerí, ubicado 60 kilómetros al nordeste de esta ciudad.
Ya se encuentra en fase avanzada en ese lugar, pertenecien te al
municipio San Antonio del Sur, el trasvase Sabanalamar-Pozo Azul,
iniciativa que solucionará el riego de 106,6 caballerías que poseen
tuberías y redes de distribución en esa porción agrícola, única de
Cuba donde se cosecha hortalizas en primavera y verano.